De toda formas, el nuevo rango de inflación con el que trabajará el Ministerio de Economía, todavía permanece unos 10 puntos porcentuales por debajo del último Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) que elabora el Banco Central entre consultoras, bancos y fondos de inversión.
La estimación que había acordado con el FMI hace tres meses, al inicio del programa económico que aprobó el directorio, el rango era de entre 38 y 48%, un número que quedó atrasado tras el pico inflacionario de marzo, abril y mayo. A pesar de que era la intención del equipo económico, el Palacio de Hacienda no logró recalcular la inflación con un techo y un piso más estrecho y tuvo que mantenerla en diez puntos.
“Entendemos que es un objetivo ambicioso, no podemos achicar el rango de inflación, nos hubiera gustado dar precisiones adicionales, pero el escenario es muy volátil. En la medida que se asiente el programa, el componente local de la inflacion se va a achicar. Por ahora es un objetivo y queremos estabilizar dentro de este rango”, explicaron desde un despacho oficial.
Las autoridades esperan que la suba de precios promedio para el año sea de 57,7%. Con todo, las cifras no son parte del Presupuesto sino que están en conversaciones con el staff del Fondo Monetario Internacional. Otros aspectos que se negociaron con el organismo hasta hace pocas horas, aseguraron fuentes oficiales, son la necesidad de recalibrar las metas trimestrales de reservas y fiscales. Los objetivos anuales, afirman, siguen vigentes.
FUENTE: Infobae