Jujuy | Incidente

Concejal tupaquero acusado por "vulnerar el derecho al trabajo"

Se trata de Federico Noro, quien habría impedido el ingreso a sus puestos de trabajo a los empleados de un Centros de Salud gestionado por la Tupac. Lo denunciarán en la justicia.

El episodio ocurrió días atrás. 

Trabajadores de un centro de salud ubicado en el barrio Alto Comedero se presentaron en sus lugares de trabajo con el objetivo de desempeñar normalmente sus tareas, cuando, según denuncian, fueron interceptados por el Concejal de Unidos y Organizados, Federico Noro – hijo del esposo de Milagro Sala – y dos médicos de apellido Huerta y Luna, quienes los obligaron a retirarse del lugar, cambiaron la cerradura para clausurar el ingreso y hasta se habrían llevado elementos del nosocomio. 

El grupo está integrado por al menos 26 personas. Todas prestaban servicio en distintos Centros de Salud de la Tupac. 

En su relato, los trabajadores aseguran que, tanto Noro como los profesionales que se apersonaron en el lugar, intentan evitar que las instituciones que dependían de la organización fundada por Milagro Sala sigan funcionando en ausencia de su líder. El objetivo sería sostener el argumento que acusa al gobierno de Gerardo Morales por haber desmantelado la estructura de la Tupac. 

Según el relato de los denunciantes, las autoridades del ministerio de salud les habrían garantizado que los Centros de Salud seguirían funcionando. 

Con ese respaldo los trabajadores de la salud - entre los que se cuentan enfermeros, agentes sanitarios, trabajadores sociales – se presentaron en el lugar, pero fueron echados por Noro y los médicos mencionados.

El hecho será plasmado en una acción de amparo que los denunciantes presentarán ante la justicia, reclamando que se garantice su derecho constitucional a trabajar. 

Por un lado, los trabajadores les exigen a los jueces que le ordenen al concejal tupaquero abstenerse de seguir obstaculizando el ingreso a los Centros de Salud. 

Además, le reclaman al estado provincial que les brinde garantías para seguir trabajando, en base al compromiso asumido por las nuevas autoridades. 

Más allá de expresar preocupación por sus fuentes laborales, los empleados que denunciaron el hecho interpretan que son rehenes de la pelea entre el gobierno provincial y los dirigentes que aún obedecen las directivas que Milagro Sala estaría impartiendo desde la cárcel. Ese sería el caso de Federico Noro.