Jujuy | Impunidad

Un homicida viendo fútbol en La Tablada

Marco Guerra, condenado por el crimen de Luis Darío “Pato” Condorí, ocurrido en 2012, se mostró ayer en el estadio La Tablada, durante el clásico de barrio Lavalle vs. Cuyaya; recibió el beneficio de la libertad condicional el 19 de septiembre. Con angustia, Miriam Vilte, madre de la víctima, volvió a pedir justicia.

El 16 de septiembre de 2012, Jujuy había vuelto a convocar la atención de todo el país por un motivo trágico. 

Una toma de tierras ilegal en Humahuaca, protagonizada por la organización social “Tití Guerra”, parte de la red de organizaciones sociales que lideraba por aquel entonces Milagro Sala, había terminado de forma sangrienta, con una batalla campal entre el pueblo humahuaqueño y los intrusos. 

Como resultado de aquel acto irracional, Luis Darío “el Pato” Condorí, cayó muerto, tras recibir un disparo en el estómago. Murió desangrado, cuando lo trasladaban al hospital. 

El 26 de agosto de 2015, el Tribunal en lo Criminal Nº3 condenó a Moisés Lavallén a la pena de 16 años de prisión por considerarlo autor del tiro que mató a Condorí. En tanto, el jefe de la organización que protagonizó la toma de tierras, Marco Guerra, fue sentenciado a 7 años de prisión, luego de ser señalado por los jueces como autor penalmente responsable del delito de homicidio en grado de partícipe secundario. 

Según informaron los familiares de la víctima, el 19 de septiembre de 2017, uno de los dos homicidas, Marco Guerra, recuperó libertad, en forma condicional. 

“10 días antes del cumpleaños de Pato, nos enteramos que Guerra recuperó la libertad. Pato hubiera cumplido 34 años el 29 de septiembre”, expresó con la voz quebrada Miriam Vilte, madre del joven humahuaqueño. 

Efectivamente, Guerra se encuentra en libertad. Testigos presentes en el estadio La Tablada, este domingo, confirmaron que el condenado se mostró junto a la hinchada del Club General Lavalle, que enfrentaba a su clásico rival en la liga local, el Club Atlético Cuyaya. 

Guerra, al igual que su familia, son vecinos conocidos del barrio Mariano Moreno, donde se ubican las instalaciones de Lavalle.  

Luego de varias especulaciones, el partido se disputó con público de ambos lados, en medio de un fuerte operativo policial para prevenir enfrentamientos entre las hinchadas de los equipos. Hubo una larga lista de individuos a los que los organismos de seguridad les prohibieron el ingreso por su peligrosidad. Marco Guerra no fue parte de esa lista. 

Durante el encuentro se lo pudo ver alentando a su equipo desde las tribunas. 

Indignados por la situación, los familiares de Pato, marcharán en forma simbólica por las calles de Humahuaca durante la semana. Pedirán que se acabe con la impunidad en la provincia de Jujuy.