“La mitad de la gente que viene al obispado pide trabajo”
La Iglesia volvió a pronunciarse con preocupación por la situación social en Argentina.
Al termino de lo que se denominó “la semana social”, la Pastoral Social de la Iglesia emitió un documento en el que expresa preocupación por “la fragilidad de la condición laboral de miles de hermanos; situaciones de precarización laboral en que están inmersos buena parte de los trabajadores, que no tienen acceso a sus derechos sociales ni protección del Estado y que son señales de alerta que no se pueden desoír”.
Frente a semejante diagnóstico, el Obispo de Jujuy, Monseñor César Fernández, opinó que la situación en Jujuy no dista demasiado de esa realidad descripta en la cumbre que tuvo lugar en Mar del Plata.
“La vida cada día está más cara; las empresas se ven forzadas a mirar sus costos laborales; si tienen que pagar cientos de miles de pesos en una factura de gas, seguramente eso redunda en un empleado, o varios, que no van a tomar”, explicó Fernández.
El obispo destacó que la Iglesia promueve, desde la Comisión Episcopal de Pastoral Social, espacios para debatir las problemáticas sociales, en donde confluyen actores de distintos extractos en forma plural.
Así, en el encuentro que tuvo lugar el fin de semana que pasó pudieron participar, en distintos momentos, desde el ministro de Trabajo de la Nación, Jorge Triaca, hasta el combativo secretario general de la CTA, Pablo Micelli.
Fernández coincidió en el diagnóstico realizado por dirigentes y obispos, y comentó su experiencia a nivel local.
“Esto no es un problema nuevo. Apelando a mi experiencia y mi trabajo de pastor, por ahí en una mañana que estoy sentado en el obispado, la mitad de la gente que viene, viene por trabajo, a presentarme un currículum, a ver si conozco a alguien, a ver si puedo hacer algo”.
Al mismo tiempo el titular de la Iglesia jujeña vislumbró que tal situación “se va a ir agudizando un poquito más si es que no se da la sensación de alivio que todos estamos esperando”.
Para ello sostuvo que “la solución es crear fuentes de trabajo, si el estado entiende que no puede seguir absorbiendo más personal, el empleo privado, industrias y la capacidad productiva de las pequeñas y medianas empresas, a través de incentivos que se pueden ir dando para la contratación de personal”.