Hospital Snopek: la víctima habría muerto desangrada por un embarazo ectópico no detectado a tiempo
La autopsia reveló que la joven de 27 años sufrió un shock hipovolémico provocado por una masiva hemorragia interna. La familia, que colocó un perito de parte para garantizar transparencia, denuncia que estuvo 8 horas esperando en la guardia sin diagnóstico oportuno.
- Se conocieron los resultados de la autopsia realizada al cuerpo de Yamila Cháves, quien falleció en la guardia del Hospital Snopek.
- La causa del deceso fue una "insuficiencia cardiorrespiratoria a consecuencia de un shock hipovolémico debido a un cuadro de hemoperitoneo".
- Los familiares dispusieron un perito de parte para el procedimiento realizado en la Morgue Judicial de Alto Comedero.
La investigación penal por el trágico fallecimiento de una joven madre en el Hospital Carlos Snopek barrio de Alto Comedero dio pasos significativos durante la mañana de este viernes. Los resultados de la autopsia realizada en la Morgue Judicial confirmaron de manera científica la hipótesis que la familia sostenía entre lágrimas y desesperación: una dilación fatal y fallas críticas en el diagnóstico médico inicial terminaron con la vida de la paciente.
El informe forense oficial determinó que la causa del deceso de Yamila Cháves, de 27 años de edad, fue una insuficiencia cardiorrespiratoria a consecuencia de un shock hipovolémico debido a un cuadro de hemoperitoneo.
En términos médicos, esto significa que la joven sufrió una pérdida masiva de sangre que se acumuló libremente en su cavidad abdominal, provocando el colapso definitivo de sus órganos vitales y un posterior paro cardíaco irreversible.
Este devastador cuadro técnico es la consecuencia directa de un embarazo ectópico que se rompió y que, según la denuncia radicada, no fue detectado ni intervenido quirúrgicamente a tiempo por el personal sanitario que se encontraba de turno el pasado fin de semana en el Hospital Carlos Snopek.
Ocho horas de espera en la guardia
Mientras se llevaba a cabo el examen médico en las inmediaciones de la morgue, familiares y allegados de la víctima se congregaron en las afueras del recinto para exigir un inmediato esclarecimiento. En diálogo con nuestro medio, la tía de la joven relató la cronología de lo que califican como un severo caso de abandonó de persona y mala praxis médica.
De acuerdo con el desgarrador testimonio del entorno familiar, Yamila ingresó a la guardia del nosocomio el día domingo minutos antes de las 11, manifestando fuertes dolores de estómago, un síntoma característico del inicio de la hemorragia interna. "Estuvo esperando entre 6 y 7 horas en la guardia para que recién den un resultado", denunció la vocera de la familia, visiblemente conmocionada.
La denuncia penal suma además una grave contradicción en el proceder del personal del hospital: "En un momento llamaron a la madre diciéndole que se quede tranquila, que su hija estaba bien. A la hora la vuelven a llamar y le dicen que su hija falleció. Destrozaron una familia, nos arrancaron a una chica joven y totalmente sana", expresaron desde el entorno íntimo de la víctima, remarcando que Yamila era madre y no poseía patologías previas.
Perito de parte para evitar maniobras
Ante la desconfianza generalizada por tratarse de una grave acusación orientada hacia el accionar de un hospital público, la querella familiar se movilizó con celeridad. Con el asesoramiento técnico de su abogado, la familia designó formalmente a un médico perito de parte para que ingrese a las salas de examen de la morgue de Alto Comedero y supervise minuciosamente cada instancia de la autopsia.
"Exigimos total transparencia, no queremos que haya ninguna maniobra extraña que afecte o altere lo que realmente le sucedió al cuerpo de mi sobrina", indicaron en diálogo con Jujuy al Momento, remarcando que el control directo del perito propio era una medida indispensable para blindar los elementos probatorios de la causa penal.
Con este dictamen científico sobre la mesa, la causa que comanda el fiscal Aldo Lozano, entra en una etapa de definiciones. El Ministerio Público de la Acusación centrará ahora sus esfuerzos en el secuestro inmediato de la historia clínica y los libros de guardia del Hospital Snopek.
Los peritos judiciales deberán determinar las responsabilidades penales de los enfermeros y médicos que realizaron el procedimiento de clasificación de pacientes (Triage) y establecer por qué no se reconoció una emergencia quirúrgica de tal magnitud durante las extensas e injustificables horas de espera que determinaron la muerte de Yamila.