"Bachi" Fernández: "Mi recuperación fue un milagro y luché, no me quería ir"
- Fernández se desempeña como coordinador de las divisiones inferiores del club Cuyaya y es responsable de la escuela de fútbol Marcelo Gottig.
- Considera que volvió a nacer
- “Perdí casi 20 kilos, no me podía parar ni comer por mis propios medios”, manifestó en pleno proceso de rehabilitación.
Esto no es una broma: “La familia queda devastada, hay algunos que tenemos la suerte de poder contarla y hay muchos que no pudieron. La sociedad tendría que tener empatía por los médicos, hacer las cosas bien y cuidarnos, por que arriesgan su vida todos los días y lo hacen con mucha vocación”.
Hizo mención a las complicaciones que tuvo: “La principal dificultad fue pulmonar, sufrí una pulmonía severa que no me dejaba respirar, fui asistido por respirador, ese fue el impedimento más grande. También se me complicó todo lo vinculado a lo motriz y la memoria, no entendía nada, no sabía dónde estaba ni que había pasado, de a poco fui recuperando la memoria”.
Se acuerda de lo que pensó cuando se despertó: “Pensé en luchar, estaba convencido que no iba a abandonar a mi familia, quería pelearla y salir, tuve una actitud positiva desde que desperté, era una fuerza muy grande que estuvo ayudada por todos mis seres queridos”.
Eran tres los integrantes de la familia que estaban mal: “Dos pudimos salir, por desgracia mi suegra falleció. Esta situación unió mucho a la familia, desde que estuve internados no dejaron de ir a rezar todas las noches frente al hospital San Roque, es increíble la voluntad y la fuerza que tuvieron para ayudarnos desde ese lugar, volvimos a nacer, hemos vuelto de la muerte”.
Se hizo el milagro: “Así lo siento, es una oportunidad nueva, ahora tengo que descubrir porque Dios todavía quiere que siga aquí. El paso más importante por este mundo es dejar algo, trascender y que le sirva a las personas, entre todos tenemos que ser un poco mejor”.
Trascender y dejar huellas, de eso se trata la vida