Jujuy | Hospital Pablo Soria

Denuncian que el Hospital Pablo Soria demora la entrega de medicamentos oncológicos

Detrás de los discursos oficiales que intentan mostrar un sistema de salud pública eficiente y blindado frente a las políticas de ajuste nacional, la realidad que se vive en los pasillos del Hospital Pablo Soria expone una falla estructural que no es nueva. La institución volvió a registrar un preocupante atraso en la provisión a tiempo de medicamentos oncológicos, una problemática recurrente que pone en riesgo la vida de decenas de personas atrapadas entre disputas financieras, trabas burocráticas e inacción directiva.

Desde el sector de distribución e insumos farmacéuticos señalan un escenario complejo: modificaciones en las metodologías de pago que habrían derivado en saldos pendientes y atrasos en los desembolsos. Ante la falta de previsibilidad en las cancelaciones, las distribuidoras proceden a retener o postergar los envíos de drogas de alta complejidad. A este cuadro se suman los cuestionamientos por la falta de agilidad en los circuitos administrativos internos del establecimiento para destrabar la tramitación de expedientes.

Esta parálisis operativa vuelve a dejar en evidencia la falta de cumplimiento de los reglamentos internos de la propia institución. De acuerdo con el procedimiento estipulado por el área de Farmacia del hospital, una vez presentada la receta expedida por el especialista, la entrega de la medicación debe concretarse en un plazo de entre 10 y 15 días.

Sin embargo, el esquema previsto queda sin efecto en la práctica. En casos recientes a los que tuvo acceso este medio, los pacientes acumulan hasta 50 días sin recibir sus fármacos. Para varias familias no se trata de un hecho aislado: en etapas previas de sus esquemas terapéuticos ya habían atravesado demoras de hasta dos meses para acceder a la misma medicación.

Hasta el momento, no se emitió ningún parte o comunicado oficial por parte de las autoridades de la cartera sanitaria ni de la dirección del Hospital Pablo Soria para aclarar el estado de los expedientes ni precisar los plazos de regularización.

(el ministro de Hacienda, Federico Cardozo reunido con autoridades del hospital: Rosana Alanís, directora de gestión, Camilo Nebhen, subdirector, y Agustín Andrés, director administrativo)

La interrupción del criterio clínico

El impacto de estas postergaciones excede el perjuicio burocrático y altera directamente la eficacia de la atención médica. En patologías complejas como el cáncer, la discontinuidad de las dosis o la alteración sistemática de los ciclos interrumpe la "ventana terapéutica" necesaria para el abordaje de la enfermedad.

Esta falta de regularidad en el suministro no solo condiciona la respuesta médica del paciente, sino que imposibilita a los oncólogos tratantes evaluar con precisión la efectividad clínica de las drogas prescritas.

Temor y falta de certezas

La dimensión de esta situación se refleja en el testimonio de quienes dependen exclusivamente del sistema público de salud. En diversos casos, las denuncias se realizan de forma anónima o bajo reserva de identidad por un fundado temor a sufrir represalias institucionales que pongan en riesgo su permanencia o prioridad en la asistencia sanitaria.

Frente a la ausencia de explicaciones oficiales que precisen el origen del problema o brinden fechas concretas de solución, los pacientes continúan absorbiendo las consecuencias de un circuito paralizado. La reiteración de este escenario exige respuestas institucionales claras y gestiones urgentes que garanticen la provisión continua e ininterrumpida de los esquemas oncológicos en la provincia.