Ellas: Drag Queen
Hombres de día, femeninas de noche, su vida no es fácil pero todo vale porque aman lo que hacen. Mirá su historia.
Drag Queen nace del transformismo pero no es lo mismo. Esta tendencia se concentra en exagerar a más no poder la idea de mujer. Es una puesta en escena con un vestuario llamativo y bailarines. El principal objetivo: generar impacto en la gente.
En Jujuy, conviven con nosotros día a día pero como hombres, es de noche cuando el personaje y la timidez queda de lado; cada una de ellas comienza la transformación para dejar por unas horas de lado su realidad.
Shaia Queen, Aixa Yuyi, Katrina Raissa y Omega Drag Blaizer nos cuentan sus historias:
“Un amigo me dijo que necesitaba un bailarín, le dije que sí. Me empapé de todo el movimiento decidí hacerlo y me largué”, cuenta Shaia.
El proceso de maquillaje y transformación dura como mínimo tres horas. Todavía sienten en la mirada de la gente la triste reacción de no saber manejar lo que no conocen.
Cuando suben al escenario algo en cada una de ellas se enciende. La gente aplaude, lo único que esperan es aceptación y respeto.
Carlos cree en especies míticas, es muy tímido y discreto. No muchos de su entorno conocen a su otro yo: Aixa Yuyi. “Cuando lo hago, me libero”, explica con un brillo único en sus ojos.
Para Katrina, conocida por sus amigos como Gabriel su inició fue inesperado. “Fui a bailar a un boliche. Me sentía gay, no me había sentido nunca así antes. Fue ahí cuando conocí a la primera Drag Queen de Jujuy. La vi y quedé fascinado”, afirmó.
Todos tienen algo en común: lo que hacen es por amor y se sienten muy felices.
“Dije: voy a probar. Empecé hace cuatro años. Es una escapatoria a veces al trabajo, es una salida, un escape que te distrae”, exclama reflexivo Nicolás, que en el mundo Drag es conocido como Omega Drag Blaizer.
La noche jujeña las contiene pero a veces las maltrata. En este marco para ellas todo es incierto, menos la respuesta recurrente: vamos a hacer esto hasta que nos den los huesos.
Mirá el programa completo:

