Según informó la Federación, Rodríguez sufrió un ACV con derrame cerebral grave y pese a la atención recibida, no logró recuperarse.
Su nombre estará ligado de manera invalorable al crecimiento de esta disciplina en Jujuy. Fue el creador del handball en la UNJU, institución a la que le dedicó su vida, acompañando cada etapa de su desarrollo, hasta consolidarla como potencia.
A lo largo de su trayectoria, se destacó por su compromiso, dedicación y pasión por el handball, dejando una huella importante tanto en la dirigencia como en el trabajo cotidiano con los jugadores.
Su trabajo hizo trascender los colores, ya que se caracterizaba por acompañar y colaborar con todas las instituciones, impulsando el desarrollo del balonmano en momentos de grandes dificultades. Fue un formador incansable de generaciones de deportistas, reconocido no solo por sus conocimientos técnicos, sino por los valores humanos que inculcó.
Desde la Federación Jujeña de Handball expresaron su profundo pesar y acompañaron a sus familiares, amigos, compañeros y a toda la comunidad que compartió con él tantos años de trabajo y compromiso con la disciplina.
La noticia generó muestras de afecto y reconocimiento hacia quien dedicó gran parte de su vida a hacer crecer el handball en la provincia. Colegas y allegados lo definen como un apasionado y un luchador. Su legado perdurará en cada cancha, en cada entrenamiento y en cada uno de los jugadores que tuvieron el privilegio de ser dirigidos por él.
Gracias por todo y hasta siempre, Alberto. Tu legado seguirá presente en el handball jujeño.