Jujuy | HAMBRE

"La gente tiene hambre y no aguanta más": crudo relato de un referente de comedores

Desde el Comedor “Bajo el Árbol" alertaron sobre el drástico aumento de personas en situación de calle y el hambre en los barrios DE Palpalá. Detallaron además cómo la crisis golpea a más de 200 vecinos que asisten por un plato de comida

  • Alerta en Palpalá: El Comedor “Bajo el Árbol” reporta un drástico aumento de personas en situación de calle.
  • Crisis y asistencia: Más de 200 vecinos asisten al espacio, que subsiste a pulmón y con donaciones, ante la falta de ayuda gubernamental.

En Jujuy, los comedores y merenderos han sido descuidados por el gobierno y se sostienen a pulmón.

Los espacios de contención se encuentran en un contexto de más demanda y menos asistencia, como es el caso del “Comedor Bajo el Árbol” de la ciudad de Palpalá, que se encuentra sobrepasado de gente.

Pese a su difícil misión de subsistir sin ayuda gubernamental, continúa con acciones benéficas y su trabajo incansable.

La realidad del “Comedor Bajo el Árbol” de Palpalá

El responsable del lugar, Facundo García, advirtió que la cantidad de personas durmiendo a la intemperie en Palpalá creció de forma alarmante, pasando de 18 o 20 personas el año pasado a casi 30 en la actualidad. Vinculó este incremento directamente con problemáticas graves de adicción a drogas y alcohol y el desamparo familiar e institucional.

Ante las temperaturas bajo cero registradas en la provincia, los voluntarios del comedor realizan recorridas nocturnas por los puntos donde duermen estas personas para ofrecerles un café caliente y mitigar el riesgo de hipotermia, advirtiendo que "están a la deriva".

Embed - Comedor "Bajo el Árbol" de Palpalá: "La gente tiene hambre y no aguanta más"

García expuso que el comedor asiste actualmente a unas 200 personas cada miércoles, muchas de las cuales caminan desde barrios lejanos como Malvinas y Punta Diamante. El abastecimiento es a pulmón y según detalló, ante la falta de presupuesto para comprar carne o pollo, debieron ingeniárselas para preparar el guiso utilizando jamón y verduras donadas.

El referen socialte relató una realidad durísima sobre las familias que asisten al comedor: muchas ya no tienen luz ni gas porque no pueden pagar las tarifas. Por ello, volvieron al uso de velas, mecheros y braseros. "La gente dice: ¿pago la luz o como? Antes pagaban vendiendo chatarra o cartón, hoy la luz y el gas no existen para ellos", afirmó.

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