Hace 11 años Racing Club salía campeón, llenando dos canchas
Año difícil para el país 2001. Mientras la Argentina se prendía fuego, Racing Club quebraba un maleficio de 35 años. Desde aquel 1967 la Academia no podía ser campeón en la liga local. Pero hace 11 años, con un gran equipo, el equipo dulce de Avellaneda colocaba un nuevo título en sus vitrinas.
Racing con un punto alcanzaba la gloria. Gabriel Loeschbor, de gran campeonato, puso el 1 a 0 frente a Vélez en Liniers, en un Amalfitani repleto, al igual que el Cilindro en el mismo tiempo pero, claro está, en otro espacio. En Avellaneda explotaba el Juan Domingo Perón de fieles racinguistas.
River, el otro aspirante a la corona, goleaba 6 a 1 a Rosario Central. Empató para Vélez un chico de apellido difícil, Chirumbolo. Susto grande, deuda de 35 años aún en peligro. Pitazo final de Brazenas. Mostaza Merlo abandona los cuernitos y alza los brazos.
Los hinchas invaden el campo. Celebran entre lágrimas y gargantas furiosas el título. Lo mismo, a pesar de verlo por televisión, pasa en el Cilindro. Como si estuviesen en Liniers, también hay vuelta olímpica. También hay otra cancha llena. No alcanzó un estadio. Se debió jugar dos tiempos en cada lado.
Racing fue campeón. Pasaron once años. Pero el recuerdo sigue imborrable. Y la estrella brillará eternamente.