Responsabilidad y control de los padres ante el uso de las tecnologías
En
tiempos en que los padres trabajan todo el día y sus obligaciones no les
permiten ocuparse de sus hijos durante muchas horas, los niños encuentran en el
televisor y la computadora un gran compañero. En muchos casos, ante la falta de
guía y vigilancia, los chicos confunden virtualidad con realidad y de allí el
peligro.
Para evitar el acoso sexual en internet es fundamental que los adultos
acompañen a los chicos cuando usan las herramientas digitales. De todos modos,
si llegase a ocurrir algún inconveniente, los organismos recomiendan no
recriminar ni culpar a los menores por haberse conectado con desconocidos y
haberles dado información intima. Por el contrario, los profesionales de los
organismos sugieren que los adultos hablen con ellos, y los orienten.
La Asociación Civil Chicos.net
promueve los Derechos de los niños, niñas y adolescentes a través de la
creación, gestión y monitoreo de programas educativos y del estudio sobre
infancia-juventud y apropiación de las tecnologías.
Su objetivo es promover la educación y los derechos del Niño. Especialmente el
derecho de niños, niñas y adolescentes a acceder a contenidos de calidad, a la participación infantil y juvenil, a acceder
a los beneficios que brindan las TIC, al uso seguro y responsable de las TIC, a
una educación de excelencia, entre otros.
Su presidenta, Marcela Czarny, sostiene que los padres “deben acompañar
en ese proceso”, para que los mismos chicos puedan discernir entre lo que está
bien mal y lo que está mal; entre lo inofensivo y lo riesgoso.
“Los papás tienen que acompañar a los chicos según las edades, en lo que hacen
en Internet. Tienen la capacidad porque tienen experiencia de discernir y darse
cuenta de qué es lo que está bien y qué es lo que está mal, inclusive cuando
por una diferencia generacional no están tan familiarizados con las nuevas
tecnologías”.
Un dato que alarma y demuestra la falta de acompañamiento es que más del
ochenta por ciento de chicos mayores de ocho años tiene una cuenta de Facebook.
El dato es que esta red social no permite abrir perfiles a menores de trece
años. Esto quiere decir que los menores mienten su edad para poder hacerlo; de
allí la importancia del control, el seguimiento y acompañamiento de los
mayores.