Otra promesa incumplida de Morales: "Voy a ser el último en vacunarme"
- “El último tipo que se va a vacunar en la provincia de Jujuy voy a ser yo”, anunciaba el gobernador a finales de febrero de 2021.
- Una imagen de campaña, lo muestra “haciendo fila” para recibir la vacuna mientras miles de jujeños no podrán hacerlo por mucho tiempo.
El sistema de atención pública vuelve a correr riesgo de colapso mientras el gobierno da rienda suelta a su ambición desmedida. El gobierno dice tener la situación controlada pero los casos se disparan en distintas localidades y hasta los propios candidatos salen a reconocer contagios. Algunos se aíslan en una clara muestra de responsabilidad social, otros siguen recorriendo los barrios como si nada.
La campaña sigue a pesar de las muertes, a pesar la preocupación. La explicación que esbozan desde el propio oficialismo es que la imagen positiva del mandatario sigue cayendo y el tiempo apremia.
Este mediodía tuvo lugar una situación que evidencia que las ambiciones electorales se imponen al bienestar general. El gobernador de Jujuy recibió la primera dosis de la vacuna rusa Sputnik V.
El mandatario provincial realizó la fila junto a las personas que estaban presentes en las afueras del hospital de campaña de la Ciudad Cultural, donde aguardó su turno para ser inoculado.
Pero el gobierno no resiste archivo.
A finales de febrero de 2021 en medio del escándalo por el vacunatorio VIP a nivel nacional y local, el gobernador Gerardo Morales condenaba lo ocurrido en Jujuy y, sin auto-crítica alguna, apuntaba contra los oportunistas.
Fue en ese mismo evento que Morales afirmó en medio de aplausos: “El último tipo que se va a vacunar en la provincia de Jujuy voy a ser yo”.
Distintos medios alineados con el gobierno promocionaron la imagen como una actitud humilde del contador pero las redes sociales, implacables como siempre, le recordaron otra falacia de su gestión.
Faltando aún miles de jujeños por vacunarse contra el covid, incluidos docentes y médicos, es entendible el enojo del pueblo frente a un gobierno que miente de manera patológica.
El sainete de la campaña ya no tiene límites.