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Jujuy sigue con alta tasa de letalidad por coronavirus

Es el 4° entre 24 distritos y el gobierno evita hacer referencia a este indicador. La saturación de las terapias intensivas, el factor clave.
  • Jujuy sostiene una tasa de letalidad por COVID 19 de 2,86%.
  • Sólo lo superan Chaco, La Rioja, Misiones.
  • Inexplicablemente, el gobierno omite informar sobre la situación de las terapias intensivas.

La cantidad de muertos en Jujuy por coronavirus va en aumento: alcanzó un promedio de 8 personas por día en la última semana, el peor desde la llegada de la pandemia, y en total ya son 184 las personas que perdieron su vida por la enfermedad, en una población de las más pequeñas del país, con 780 mil habitantes.

El total de casos confirmados es de 6.419, por lo que la tasa de letalidad (cantidad de muertos sobre cantidad de contagios) trepa a 2,86%, la cuarta más alta del país, detrás de Chaco, La Rioja y Misiones. Estas dos últimas, sin embargo, no tienen circulación comunitaria del virus y cuentan menos pérdidas (sólo 2 en Misiones y 41 en La Rioja).

Pese a que la curva de fallecimientos en Jujuy es preocupante, el gobierno de la provincia, y en particular el ministro de salud Gustavo Bouhid, se esfuerza por destacar en los reportes sanitarios la cantidad de pacientes recuperados (dato sin dudas relevante), pero no acompaña explicaciones sobre qué es lo que ubica la letalidad del virus entre las más altas del país.

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Especialistas como Carlos Remondegui, crítico de la gestión de la pandemia que lleva adelante el gobierno de Gerardo Morales, sostienen que una posible explicación puede encontrarse en la baja cantidad de casos detectados hasta el momento. El razonamiento sería, desde esta observación, que la resultados positivos están subestimados porque no hay una estrategia eficiente de testeos, por lo cual la cantidad de enfermos en Jujuy sería mayor. Entonces no se trataría de una mayor letalidad del virus si no de un número de contagios más elevado.

Un factor clave que determinó fallecimientos es la falta de camas de terapia intensiva disponibles. La muerte de un empleado municipal en La Quiaca grafica el dato: ocurrió en la sala común del hospital, mientras esperaban el traslado hacia una cama de mayor complejidad. “No sabemos si se hubiera salvado si el COE aceptaba la derivación”, declaró el intendente de la localidad, Blas Gallardo. En la capital se denegó el traslado argumentando que no había camas críticas disponibles.

La última vez que el gobierno informó sobre el porcentaje de ocupación de las Unidades de Terapia Intensiva (UTI) fue el 9 de agosto. Allí, el gobernador Gerardo Morales dijo que el 93% de las camas estaban ocupadas, 54 sobre 58. A partir de allí el dato no se volvió a actualizar.

Hospital San Roque UTI

Unidad de terapia intensiva del Hospital San Roque.

En reporte diario del Ministerio de Salud de la Nación, la secretaria de Acceso a la Salud, Carla Vizzotti, aseguró que había 32 pacientes en terapia intensiva en Jujuy hasta el 24 de agosto. Ese desfasaje en la información contribuye a la incertidumbre.

La llegada de equipos de salud enviados por el gobierno nacional, se suponía, tenía como fin descomprimir la situación. Sin embargo, un informe crítico elaborado por dos médicos generalistas señaló errores de organización y generó una división hacia dentro de los equipos locales. El gobierno reaccionó buscando deslegitimar la opinión de los médicos, aunque con el correr de los días incorporó varias de las sugerencias, como reorganización de tareas en los Agentes Sanitarios, el procesamiento de la información y la apertura hacia colaboración de instituciones de la sociedad civil.

Cada jornada, sin embargo, sigue entregando indicadores negativos.

En ese contexto, el gobernador Gerardo Morales, su vice Carlos Haquim y el presidente del PJ local, Rubén Rivarola, permanecen en silencio, los tres recluidos tras reportarse como casos positivos de coronavirus.