Gobierno pide proteger a los abuelos y prepara medidas
- El nuevo eje de los gobiernos es cuidar a las personas de edad avanzada.
- Ya se trabaja en protocolos y será la nueva gran directiva, además del aislamiento.
- Surgió como idea clara en la videoconferencia entre el presidente y los gobernadores.
El gobierno argentino, en sus distintos niveles, puede lucir hoy un hecho destacado en medio de tantas malas noticias: el acierto de no haber dudado a la hora de imponer el aislamiento social preventivo y obligatorio, algo que para los especialistas logró evitar un desborde en los casos de coronavirus.
A tal punto representa eso un mínimo triunfo en un país con la economía destrozada y las divisiones políticas más vigentes que nunca, que durante la videoconferencia del martes por la tarde la decisión de continuar con esa estrategia fue unánime.
El que pega primero pega dos veces, dice la sabiduría popular y parece ser la lógica advertida por los gobernantes.
En ese razonamiento es que apareció el nuevo eje, claro, que Alberto Fernández, el gobernador Gerardo Morales y sus pares de los 23 distritos ya han identificado claramente: el cuidado de los adultos mayores.
Es así que en las próximas horas cada distrito definirá protocolos, acciones concretas y volcarán recursos destinados a recrear un clima de protección para las personas mayores de 65 años, que representan una población altamente vulnerable.
En la conferencia de prensa del miércoles por la noche en el Comité Operativo de Emergencia, el gobernador Gerardo Morales destacó una cifra elocuente, procedente de estudios en países de Europa: entre las personas que tienen entre 0 y 50 años la tasa de letalidad del coronavirus es del 1%. Pero el índice crece exponencialmente a medida que avanza la edad.
Esto para nada quiere decir que los jóvenes sean inmunes o deban subestimar el virus, sólo se afirma que el cuidado especial para reducir al mínimo el número de fallecidos debe enfocarse en los de mayor edad.
De Larreta a Morales
A primerísima hora del miércoles, el jefe de gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta, brindó una conferencia de prensa junto al vicejefe de gobierno, Diego Santilli, el jefe de gabinete Felipe de Miguel, el ministro de salud Fernán Quiróz y la ministra de desarrollo, María Migliore.
Allí giraron sobre este nuevo eje. Afirmaron que ya hay en la ciudad de Buenos Aires 30.000 voluntarios inscriptos para colaborar con los abuelos en cuarentena.
Esta colaboración en principio, consiste en hacerles las compras, asistirlos en lo que precisen o simplemente hacerles compañía llamándolos por teléfono una o dos veces por día.
Se remarca siempre que se debe respetar la distancia de dos metros, pero aun así se procura estar presente y brindar ayuda.
Además se trabaja en un protocolo para cumplir en las casas en donde una familia conviva con abuelos y abuelas. Allí se dispondrá que vivan en cuartos propios, con utensilios personales y, nuevamente, procurando una compañía que respete las distancias.
En lugares en donde las comodidades del hogar no existan, donde se sabe que hay condiciones de hacinamiento para familias numerosas, allí el estado buscará llegar con asistencia. El voluntariado y los funcionarios aparecen como las principales herramientas.
Toda esta estrategia, que se define contra reloj, se planea de forma similar para la provincia de Jujuy.
El gobernador Morales remarcó en su última aparición pública que la solidaridad de la ciudadanía será fundamental y acompañada por acciones del Estado.
“Si tenés un vecino mayor acercate, ayudalo, preguntale que necesita”, insistió el gobernador.
En la misma línea que su par de CABA, dijo que el gobierno local va a elaborar una reseña de recomendaciones para que los adultos mayores permanezcan en sus casas durante un largo período.
“Va a haber promotores del COE, pero un arma muy importante es que cada uno cuide a los adultos mayores en sus casos, es otra política colectiva, cuidar a los adultos mayores”, repitió Morales para llegar con el mensaje.
Aunque hay una notoria ansiedad que se percibe en la sociedad, en medios de comunicación y también surge de la angustia de los sectores productivos, de los comercios, hay un convencimiento cada más claro: la lucha contra la pandemia recién comienza. Resta el paso del invierno, y el pico de casos esperado para lo que queda de abril o mayo.
La posibilidad de contar con 500 muertos por día, como ocurre en otros países, sigue vigente.