Jujuy | Gobierno

El gauchaje le dijo no a las incongruencias del gobierno

Finalmente marcharon los gauchos autoconvocados. Lo hicieron a pesar de no tener el permiso del Ejecutivo y el COE, mostrando la importancia de la fecha y con mucha responsabilidad social. Un gobierno desautorizado que no pudo hacer más que acompañar.

El “Éxodo Jujeño” es una de las fechas más caras a los sentimientos de los jujeños, recordar y reconocer aquella gesta es absolutamente transversal a toda la sociedad, es de esas efemérides que unen, que abrazan a todo Jujuy.

Siguiendo con la acostumbrada sobreactuación, Morales resolvió suspender los tradicionales Hornitos a menos de 24 horas antes de su inauguración. Hasta la municipalidad de Jujuy, organizadora de este tradicional acontecimiento se vio sorprendida por la unilateral decisión de Gerardo Morales, fue tal el impacto de esto en el buró comunal, que los principales voceros resolvieron llamarse a silencio y desarmar todo lo que estaba previsto en el predio de la vieja estación.

El cuadro de la pandemia en la provincia es absolutamente incierto, no hay información fehaciente, y para agregar más dudas a los jujeños, desde el propio gobierno bajan mensajes contradictorios haciendo que la sociedad entre en un contexto de esquizofrenia permanente.

Morales suspende Los Hornitos, pero autoriza el dislate de San Pedro con el festival del asado, suspende la honras al Santísimo Salvador pero autoriza San Cayetano en Palpalá, solo para citar algunos ejemplos, sin entrar en detalles de lo que fue la campaña electoral o los actos de campaña que se producen en estos días.

Parece que el virus es tan selectivo como lo es la administración provincial.

Entre las prohibiciones de este 23 de Agosto, también figuraba una moción de censura a los gauchos, aquellos que cada 23 de Agosto rinden homenaje a los héroes de la gesta belgraniana.

Pero ante tanta selectividad sin razones fundadas, mediante grupos de mensajería y redes sociales, el gauchaje comenzó a expresar su malestar, hasta que de algún lado partió la iniciativa de congregarse y marchar por las calles de la ciudad.

La primera reacción del gobierno fue propalar que no estaba autorizada ninguna marcha, pero los gauchos seguían con su convocatoria.

Los gauchos se rebelan tras el desinterés que mostró el gobierno

Finalmente los gauchos pudieron hacer su paso por las calles de la ciudad, más de mil representantes de las agrupaciones tradicionalistas partieron desde Alto Padilla hasta Casa de Gobierno.

Tal cual lo habían anunciado, encabezando la marcha flameaban las Bandera Argentina y la Bandera Nacional de la Libertad Civil.

Ni siquiera los clásicos estandartes de las distintas agrupaciones tradicionalistas pudieron verse en la jornada de ayer.

El Gobierno se equivocó de nuevo, hicieron un acto destinado a los burócratas del régimen, un acto para la elite gobernante.

El pueblo quedó afuera, el pueblo solo debía conformarse con las consabidas fotos de los funcionarios de nula envergadura en redes sociales.

Una vez más el gobierno desconoció la historia, no registrando que los protagonistas de la gesta del Éxodo Jujeño, fue el mismo pueblo que ellos dejaron afuera, y lo que es peor, olvidaron que los burócratas del poder buscaban como salvar sus reales, aunque sea acordando con el enemigo.

La movida de los gauchos jujeños recibió el apoyo de pares de otras provincias, inclusive desde la vecina Salta llegaron algunos para acompañar a los jujeños.

Es sano reconocer que ante este escenario, el único que mostró reflejos políticos es el gobernador Morales, que ante los micrófonos de la presa, algo lacónico, felicitó a los que marcharon, los alentó para que sigan en la senda de preservar las tradiciones.

El gobernador felicitó a los Gauchos que marcharon

Obviamente, algunos integrantes del elenco estable del gobierno, por cierto los mas fronterizos, no encontraron mejor idea que salir a fustigar a los gauchos, pretendiendo asociarlos con algún espacio político opositor al gobierno, pero su miopía no les permitió ver que, entre los marchantes, habían muchos reconocidos dirigentes radicales, lo que en definitiva poco importa como piensa o en que bando está enrolado cada uno de los gauchos que marcharon ayer.

Lo sustantivo es que Jujuy ayer fue una sociedad que se horizontalizó sobre los aperos, y eso fue reconocido en la calles de la ciudad, donde las personas aplaudían y vivaban el paso del gauchaje.