Un doble cinco enajenado con el juego que pensó tal vez Sialle se sometió a la intención del verde que se encontró con un Brian Fernández errático dos pelotas en el poste derecho Otarola aunque en líneas generales esa primera mitad estuvo huérfana de situaciones.
En el entretiempo el DT entendió que su equipo pareció de contención y mandó a García al campo por el amonestado López. La idea fue acomodarse al pleito y recuperar terreno en el complemento. El lobo ganó un par de metros aunque jamás fue profundo.
Un taco de Rivero dos cierres magistrales del negro Cazula dejando la vida para abortar el grito de gol de Fernández en dos oportunidades fue un claro ejemplo que Gimnasia caminaba por la cornisa.
Sialle mando al rectángulo a Bellegia y Lencina por Sperdutti y Pérez Godoy de flojo partido, así lo reconoció el propio jugador en la nota tras el empate. Aunque la imagen casi no se modificó Ortigoza intentó pero todo se quedó en intención, Antunes estuvo desconocido tras un primer tiempo incómodo en un lugar que no lo favorece.
González se escapaba por izquierda y metía un centro a la cabeza de Lencina que solo fue aproximación. Lejos de generar situaciones Gimnasia apostaba a un error que jamás llegó de parte de la visita. Juárez y Jaime se metían al juego de un equipo distante e inconexo, hasta el propio González se sorprendió y aplaudió los tres pases seguidos de sus compañeros.
No había más tiempo, el marcador virgen fue el colorario de un mal partido para los muchachos de Sialle. Un primer tiempo donde se apostó a un medio que jamás apareció, sin presión ofensiva Cacho busco cambiar el rumbo del partido pero la suerte no jugó a su favor. Aunque el campeonato aún lo espera con una zona de clasificación a tres puntos, el Gimnasia de hoy es una sombra de aquel que ilusionó al hincha.
Los cambios sucesivos y la poca regularidad de un mismo once son los resultados de cuatro partido sin sumar de a tres, el campeonato aún espera y el hincha también.