"En Jujuy sería un número de documento, en Colombia soy `el pájaro´ Juárez"
- “Tomé agua de Jujuy así que seguro vuelvo”, concluyo la entrevista Juárez.
- El exdelantero se mostró preocupado por el avance de la pandemia ya que no se vislumbra un futuro alentador.
- “Soy una persona muy agradecida con este país, me dio todo, vivo bien y muy feliz”, manifestó.
Oscar Juárez es jujeño, pero no es profeta en su tierra; como futbolista se terminó de formar en San Martin de Tucumán y es ídolo en Millonarios de Colombia, como entrenador nunca lo llamaron para dirigir Gimnasia y Esgrima. Actualmente está radicado en Cartagena, pero todo indica que su futuro más cercano esta en Bogotá.
A Jujuy no viene hace casi tres años, tenía pensado volver este año para el cumpleaños de su papá, pero no se pudo por la pandemia.
Habló de varios temas, pero inicio la charla haciendo mención a su sobrino Daniel Juárez, recientemente transferido a Unión de Santa Fe: “A mi sobrino lo vi en diciembre, vino de vacaciones, le di consejos, pero también tiene a su papá, su tío, su abuelo que fueron jugadores y le hablan todo el tiempo, está rodeado de fútbol. Se encuentra transitando un camino que exige mucha disciplina y trabajo, es muy difícil”.
Su futuro y la chance concreta de volver a vincularse al fútbol: “Apenas abran los aeropuertos me voy a Bogotá, tengo la posibilidad de vincularme nuevamente al futbol y a unos programas de radio y televisión. También pienso en los negocios, pensar en reinventarse para el futuro”.
Se mostró preocupado por el momento que atraviesa Cartagena por el coronavirus: “Aquí el tema de la pandemia es muy preocupante, ya que es una ciudad que vive del turismo, está todo muy mal barajado, se estima que 200 mil personas ya perdieron trabajo y cada vez son más los contagiados, no se vislumbra un futuro alentador”.
En Colombia encontró su lugar en el mundo: “Aquí me conocen como el `pájaro´ Juárez, tengo una historia con Millonarios, soy muy reconocido, a veces damos conferencias y charlas. Soy una persona muy agradecida con este país, me dio todo, vivo bien y muy feliz, en Jujuy seria solo un número de documento”.
Desilusionado del fútbol y las personas que lo rodean, falta de ética y valores: “Hoy por hoy los empresarios tienen más importancia que los mismo jugadores que ni siquiera pueden decidir dónde van a jugar. En Colombia los jugadores juegan solamente seis meses y son transferidos, no hay sentido de pertenencia, son vendidos como mercancía”.
Jugar al fútbol en su época era muy difícil: “Hubo una época en el fútbol colombiano donde estuvieron los mejores jugadores de Sudamérica”.
No pasó por alto el día que lo descubren en San Martin de Tucumán y lo compran desde Millonarios: “Uno de los dueños del equipo, don Guillermo Gómez buscaba un centro delantero, en ese momento fueron a Tucumán para verlo a Aredes y Apud, dos futbolistas del Decano, justo era el clásico, ganamos ese partido 1-0 y apenas terminó el primer tiempo, don Guillermo dijo que le gustaba el 9 de los rojos y blanco, que era yo y me terminaron comprando con tan solo 23 años de edad”.
Hizo historia con esa institución y es uno de los grandes ídolos, actualmente está muy cerca de volver: “En este momento estoy más cerca del club, hubo una etapa donde un dirigente le había cerrado las puertas a todos los exjugadores, gracias a Dios se fue. Ahora, tengo más cercanía con el club, tengo un diálogo más fluido con la Comisión Directiva, una de las causas de ir a Bogotá es porque está la posibilidad de trabajar en Millonarios”.
Como entrenador dirigió a tres equipos de Jujuy, Lavalle, Zapla y Talleres, pero nunca lo llamaron de Gimnasia: “Lo que pasa, es que en su momento, Gimnasia estaba cerrado para los jujeños, si recorres el historial de los jujeños que dirigieron al lobo aparece Hugo Conde, Senra, Marcelo Herrera, Mario Lobo y pará de contar. Nunca tuve la posibilidad en Gimnasia, siempre miraron para otro lado”.
Por último, hizo mención a los goles que lo marcaron en su carrera como jugador: “El gol que hice con Millonario en el año 87, cuando fuimos campeones, quedó en la historia, es el más importante, pero tampoco nunca me olvido del gol que le hice al Chochi Varela cuando estaba en Gimnasia y yo estaba en Cuyaya”.
Como dijo Oscar Eduardo Juárez al culminar la entrevista, “tomé agua de Jujuy así que vuelvo”. Te esperamos “pájaro” y esperamos que sigas volando alto