Es un secreto a voces y más allá que nadie en una golpeada Comisión Directiva de Gimnasia lo confirme, el míster dejará la provincia. No es el deseo de su gente, es tal vez el paso obligado, tras haber llegado a enorme institución capitaneada por pequeños dirigentes, que dejaron al desnudo falencias que le arrebataron el sueño a su hinchada.