Denuncia de Bolivia: El embajador Ariel Basteiro cargó contra Gerardo Morales
- El embajador argentino en Bolivia criticó a Gerardo Morales.
- Sostuvo que el gobernador jujeño fue parte de un gobierno que apoyó el golpe de Estado en Bolivia.
El gobernador de Jujuy Gerardo Morales quiso poner fin a la polémica en la que se encuentra envuelto el ex embajador argentino en Bolivia y actual Ministro de Trabajo de Jujuy, Normando Álvarez García, otorgándole una condecoración de Ciudadano Ilustre.
Dicha distinción fue impulsada a modo de defensa hacia Álvarez García, luego de las denuncias del Estado Plurinacional de Bolivia contra él y contra la administración de Mauricio Macri, por supuestamente haber provisto de "material bélico" al régimen de Jeanine Áñez para reprimir protestas populares.
El acto realizado esta mañana en Casa de Gobierno no tardó en generar reacciones.
Ariel Basteiro, actual embajador argentino en Bolivia, señalado por Morales como responsable del armado de las acusaciones y denuncias, salió al cruce.
“Lo que están haciendo es castigar al mensajero, al que descubrió la noticia”, dijo Basteiro en diálogo con Radio 2.
“Yo que Morales me preocuparía más porque el grupo político del que forma parte se vio involucrado en un hecho tan lamentable, tan escandaloso, como es un contrabando de armamento a un país hermano para apoyar un golpe militar".
Basteiro consideró que Raúl Alfonsín o Hipólito Irigoyen volverían a caer muertos si supieran del accionar de partidos "que se llaman democráticos", en clara referencia a Cambiemos.
"Es vergonzoso, repudiable para cualquier partido democrático haber sido partícipe de un golpe militar, de un hecho de sedición, de contrabando, facilitación de documentos públicos, asociación ilícita, abuso de autoridad, todo lo que se está denunciando en los juzgados argentinos", dijo Basteiro.
El gobierno del actual presidente de Bolivia, Luis Arce, también se encuentra formulando las denuncias en tribunales internacionales.
Mientras tanto Morales argumenta que Álvarez García arriesgó la propia vida para defender y garantizar los derechos humanos durante la crisis institucional que vivió Bolivia a fines de 2019 y que derivaron en el exilio de Evo Morales.