Comerciantes bolivianos reconstruyen los pasos ilegales de La Quiaca
- Comerciantes de Villazón desarmaron las defensas que Gendarmería y municipalidad de La Quiaca habían levantado para detener el ingreso ilegal.
- A fines de octubre se organizó una reunión con todos los actores involucrados, especialmente vecinos de barrio Norte expuestos diariamente.
Un grupo de comerciantes de origen boliviano fueron captados in fraganti paleando tierra para rehabilitar un paso ilegal, reciénteme clausurado por la Municipalidad de La Quiaca en colaboración con gendarmes tras los reiterados reclamos de vecinos y comerciantes locales.
La decisión de cortar los accesos cavando profundas zanjas con máquinas retroexcavadoras, reformaron el paisaje limítrofe del barrio Norte dándole apariencia de trinchera de guerra, sumando algunos montículos de gran tamaño que por estos días ya fueron superados.
“Llamamos a todas las autoridades vinculantes, tras una reunión se hizo una montaña, aunque se entiende la necesidad de ambas de partes por trabajar. El camino estaba bloqueado, pero el problema es que las autoridades de seguridad no están a todo horario”, explicó la periodista quiaqueña Ivana Bejarano.
No se trató de una medida antojadiza, el corte se definió tras una reunión a fines de octubre, luego de enfrentamientos entre vendedores del estilo “carrito de mano”, en una escalada de tensión que centros vecinales, municipio, cónsul boliviano, jefes de escuadrón, damnificados y reclamantes no querían dejar escalar. Desde un primer momento no hubo buena recepción en Villazón, pero al menos sirvió para garantizarle parcial tranquilidad a los vecinos.
“Es una cuestión de cultura ver como defendemos esa situación vinculada al trabajador del carrito de mano, también al respeto del territorio, de un país. Los vecinos se quejan mucho no solo por la apertura de caminos, también los ruidos, las descargas nocturnas que corresponden al mundo ilegal del comercio, casas que terminan siendo sanitarios”, agregó Bejarano sobre el calvario de los principales damnificados.
El comercio clandestino en la ciudad fronteriza de La Quiaca es definitivamente parte de la idiosincrasia local, no por ello debe ser avalado ni mucho menos. Economías de subsistencia como “carrito de mano”, deben tener aunque sea módicos controles para garantizar condiciones seguras para los vendedores en ambos lados de los estados hermanos de Argentina y Bolivia. Para ello existen trámites burocráticos pertinentes que garantizaran comercio libre en términos justos, además de garantías y protección.
No se debe olvidar que en octubre de 2020 una mujer quien había ingresado por un paso ilegal con productos de contrabando, falleció tras ser atropellada por una camioneta de GNA tras esconderse junto a su pareja entre los arbustos, lo que generó revueltas en la zona con violentos enfrentamientos.