Un jujeño en el Mundial Brasil 2014: “De todo un poco, de poco nada”
La verdad es que yo tengo mi hoja de ruta y que hago lo que puedo, por tratar de estar en algunos lados, o bien seguir las instancias mediante el televisor, que es un ayuda invalorable para mis ojos, que no saben si no perderme ninguna secuencia del campeonato o si mirar el colorido de la gente de distintos países y de algunas “mininas” que desvían las miradas de algunos matrimonios y noviazgos que peligran por las ondas atractivas de las “morochas brasileras”.
Lo cierto es que ando “al galope” primero considerando que Italia había superado a Inglaterra 2 a 1, lo cual terminó con la expectativa generada en la previa de este encuentro tan esperado.
Pero mi atención, como la de todos los argentinos, estaba centrada en el primer paso de Argentina en su debut ante Bosnia. En los papeles parecía un rival accesible, aunque viendo el sistema de Argentina con cinco defensores y con Messi llevando la bandera del equipo argentino sobre sus endebles hombros, sugería un planteo extraño, frente a un rival que no tendría que habernos dado tanto trabajo en cuanto a la invulnerabilidad que demostró.
Si no fuera por ese gol en contra a favor de Argentina, el inicio hubiese resultado más complicado, como en definitiva resultó.
En el majestuoso Maracaná de Río de Janeiro, los argentinos que estuvimos allí, nos divertimos porque realmente nos sentimos locales. Casi todas las tribunas estaban ornamentadas de celeste y blanco, mientras nuestros cantos se imponían frente a los “amargos” cánticos brasileños que hacían “cuernitos” para que nos vaya mal.
Es verdad que no jugamos como nos hubiera gustado jugar, si hasta rogábamos que el árbitro para el final del primer tiempo, para ver si que –con un replanteo– “la mano, podía cambiar”. Bosnia con sus limitaciones nos había generado problemas y hasta se animaron a “faltarnos el respeto”, futbolísticamente hablando.
Con los cambios, por el ingreso de Gago e Higuaín, la mitad de la cancha tuvo mas fluidez y presencia, para que el pobre Mascherano no tuviera que matarse tanto en esa franja. Mientras que el “Pipita” Higuaín significó tener más presencia arriba, por lo que el dibujo cambió y otra faceta ofreció nuestra selección.
Hasta Messi apareció en esa asociación de toques y paredes, que lo encontró a “La Pulga” frente a la medialuna, para que Lionel gambeteara y amagara para rematar abajo –con palo incluido– para gritar el segundo tanto argentino, 2 a 0 cuando parecía que nuestro seleccionado estaba en orden.
Pero las dudas persistían, a pesar de los buenos encuentros entre compañeros, dándole una fisonomía más de equipo.
Pero los errores defensivos del primer tiempo, la poca consistencia de la mitad de la cancha volvieron a aparecer, mientras el gol de Bosnia, que descontó, le recordó al equipo de Sabella que había que seguir corrigiendo. Menos mal que ya era el final del partido, para ganar ajustadamente y sin sobrarle absolutamente nada. Por eso reflexionamos luego de ver, por ejemplo, la gran actuación de Holanda, que a nosotros nos falta más rodaje en conjunto, porque sino somos boleta muy pronto. ¡Ponete las pilas Argentina!
En tanto no puedo estar en todos lados pero la televisión y otras tecnologías me ayudan a ver otros partidos que me interesan, por eso es que seguí lo que pasaba en ciudad de Salvador porque había que ver Alemania vs. Portugal. Pero los portugueses evidenciaron que sin Ronaldo al 100% no pudo encabezar a su equipo como lo hiciera Eusebio, uno de los dioses del Olimpo que ya no están entre nosotros. Por eso los “Panzer” pasaron por arriba a Portugal con una demostración de practicidad y frialdad, que mata de “hipotermia futbolística” a sus rivales.
¿Que más se puede agregar? Con un equipo que en todos los mundiales se las arregla para ser protagonista, si es que no sale campeón cuando se le plazca. Está bien, esto recién comienza, pero algunos salieron a escena con plumas y brillos, mientras que otros se pararon en el centro con un miedo escénico manifiesto.
Uno puede estar en todos lados ya que me encontraba volando hacia Belo Horizonte para estar con nuestro seleccionado. Por lo que seguí a modo espionaje (como todos) esta vez con mi celular con televisión digital. ¿La verdad? Por momentos dormitaba, de lo tan aburrido que jugaron Irán y Nigeria, futuros rivales de Argentina.
Salieron reprobados en la primera etapa, y en el segundo tiempo no me daban argumentos como para sacar una conclusión clara que nos pudiera servir como referencia para nuestro seleccionado. Dentro mío pensaba, ¡lo único que falta que estos equipos se agranden o se disfracen justo frente a nosotros!
Si hubiese sido aquel programa televisivo que conducía Pettinato, en vez de “durísimo”, tendríamos que haber dicho: ¡Malìsimooo!
Una vez que vi a estos rivales, estoy persuadido que Argentina –pese a la discreta actuación nuestra ante Bosnia- , nuestro seleccionado va clasificar a la próxima ronda seguro. Pero –aclaro– después en la segunda fase, habrá que seguir viendo lo que pasa.
En definitiva, se está cumpliendo el viejo adagio futbolero que dice: “El verdadero mundial recién empieza en la segunda ronda” ¡Me juego la vida , porque sino sería un aborto de la naturaleza amigo!
El poeta del fútbol