Salvador Ragusa, un trotamundos en el ambiente del fútbol
- Ragusa se refirió a su paso por Gimnasia de Jujuy y del plantel del 93, logrando el ascenso a la segunda categoría del fútbol argentino.
- El rosarino también hizo alusión a su paso por el fútbol internacional.
- Mientras da charla de capacitaciones junto a un grupo de entrenadores reconocidos saliendo para toda América, considera que esto ayuda para seguir retroalimentándose.
Ragusa ve difícil la vuelta del fútbol este año: “Tengo una gran ilusión con Altos Hornos Zapla y estoy en permanente contacto con el plantel y con el presidente, quien me dio su palabra de un trabajo en Palpalá a largo plazo. Me encontré con un dirigente brillante y joven, necesitamos gente así en el fútbol”, haciendo alusión a Marcelo Lizárraga, quien le dejó palabras de aliento
“Mis comienzos fueron en la vecinal La Guardia, ahí había una canchita de baby y empecé dirigiendo a los chicos”, con gratos recuerdos además, porque es ahí donde conoció a quien es hoy su compañera de vida.
Además, dirigía las selecciones estudiantiles del Colegio Cristo Rey, donde trabajaba: “Un día me llamó Mario Scalbi, para que coordine las divisiones inferiores de Central Córdoba, era jovencito, después pase a ayudarlo a Ricardo Palma en la primera división, ahí me inicie, empecé bien de abajo”.
Como preparador físico estuvo en las primeras divisiones de Central, Instituto, Villa Dálmine y Central Norte: “Un día dije, a partir de ahora soy técnico y ahí empecé en Gimnasia y Esgrima de Jujuy, estuve dos años, perdí dos finales, me fui a Instituto y perdí la final por el ascenso. De ahí volví a Gimnasia de Jujuy, hice venir al vicepresidente que me había echado, en ese tiempo era caprichoso y el dirigente vino para convencerme. En Jujuy pudimos ascender en 1993, después de 15 años, ahí lleve muchos jugadores rosarinos (Moreira, Manduca, Ibañez, Canelo, Priseajniuc, entre otros). Después pase por Talleres de Córdoba y formó el equipo campeón, que lo termina ascendiendo Willington. De ahí fui a Instituto y Racing de Córdoba".
El entrenador rosarino, se refirió a su paso por el fútbol internacional: “Mi paso en el exterior, empezó en Bolivia, donde fui campeón con Oriente Petrolero, dirigí dos veces Guabirá y al Blooming. En Ecuador, estuve siete años, fui técnico de Olmedo en Copa Libertadores y de Aucas en Copa Sudamericana. Después estuve en Azogues, Espoli que pude ascender, con Petrovelli como figura. En Ecuador, siempre dirigí en la altura”.
Ragusa, un obsesionado en lo suyo, un trotamundos en el ambiente del fútbol, que seguramente cumplirá su sueño cuando decida retirarse de la conducción técnica, de ser un Director Deportivo con todas las letras.