Hoy comienza otro Mundial, ¡Brasil 2014, allá vamos!
Casi no se puede creer, este ritmo colérico e incontenible, ya que mañana nos veremos inmersos en el torbellino inevitable de un nuevo campeonato mundial de fútbol. Antes que nada, quería aclararles, que maduré bastante, como para admitir, siendo un ferviente futbolero, que un suceso así, como a lo largo de la historia de este fútbol, me sirvió (aparte de lo emocionante) que –de ser la justa deportiva de aquellos tiempos vividos- , este suceso ahora levanta las pasiones de los que amamos este deporte, mientras otros lo utilizaron y lo utilizan para tapar la penuria de tanta falencia humana, que confirmó –como decían otros intelectuales– que el fútbol pasó a ser el opio de los pueblos.
Si hasta Borges nos decía, que el juego de la pelota, eran 22 individuos corriendo como mentecatos detrás de un esférico. Algunos nos levantábamos en cólera cuando escuchábamos estos conceptos, ignorando que en el Mundial ‘78 la gente desaparecía de muerte y terror, mientras en las calles nos divertíamos por el festejo de los logros obtenidos.
Diego, un día dijo: “la pelota no se mancha”, sin embargo las infamias en algunos casos fue verdaderamente escandalosas, desde los juegos olímpicos que apuntaló Hitler, pretendiendo que solo los de raza blanca estaban aptos para ganar y que los “negros” eran solamente un sencillo obstáculo por superar. Pero en el ‘34 con Mussolini, en el Mundial de Italia, la dictadura pudo más con el don de los jugadores nacidos para jugar, no para matar, como él amenazó.
Después vino una guerra que ratificó que el mundo ya se estaba volviendo más loco de lo que hoy está.
Hoy –sin pretender ser aguafiestas– el escenario que veremos será virtual, por todo lo que Brasil sufrió y resistió, con tanta manifestaciones en contra de las carencias de su pueblo, mientras se les imponía el despilfarro y la crueldad en las calles contra los niños pobres, rayando con la criminalidad de un Estado, junto a la complicidad de los que pondrán la mascarada de un país que nos deslumbraba con su evolución económica, política y social.
Como puntapié inicial, ¿la verdad?, me siento decepcionado, por más que –cuando ruede la pelota– nuestros ojos pretendan mirar un lujo de Neymar en Brasil, esperando el malabarismo de las extremidades inferiores de Messi cuando nos toque debutar.
No es mala onda ¿viste?, pero algo aprendimos a lo largo del futbol y la vida. Por eso te la dejo “picando”, para demostrarles a los intelectuales que no solo somos un hincha, un torcedor, un tiffosi, o como se hagan llamar en otros países los fanáticos de cada escuadra.
El fútbol es pasión de multitudes como decía el “Gordo” Muñoz, o la excusa para ser feliz como dijo el maestro César Luis Menotti.
Tendríamos que separar los tantos ¿verdad? Pero a veces no se puede, porque este juego que subyuga a casi todos, tiene algunas infracciones no cobradas, que colocan a los menos pudientes, bajo el arco de un injusto penal mal cobrado.
Hoy comienza el Mundial que soñaron los brasileños, como para tomarse revancha de aquel “Maracanazo” del ‘50 ante la garra “Charrúa” de los uruguayos. Sólo que su gente que lloró en los bares luego de ese hecho melodramático, o los que se suicidaron por un campeonato que no pudo ser, ahora cambió, para darle una lección a los que gobiernan y creen que al mundo se los sigue conformando como decían los romanos con: “Pan y Circo”.
Dejando esto establecido en esta página, les diré que yo también miro con el ceño fruncido hacia el corazón de una realidad, pero que también no dejo mis sueños de niño. Porque no pude llegar desde un baldío para volar por sobre el mundo.
Por eso, cuando ponga toda la carne en el asador –como suele hacerlo Mascherano– me sentiré identificado como cualquier laburante que se rompe el alma en lo cotidiano. Cuando lo vea a Di María corretear por su andarivel, veré a los trabajadores como corriendo el colectivo para no llegar tarde al laburo. Sergio Agüero y Gonzalo Higuaín serán la chispa y la madera para encender el asado que podríamos disfrutar.
Pero cuando la tome Messi, mas allá de las distancias y las comparaciones odiosas, pondré mis fichas para que Argentina haga saltar la banca. Siempre todo a ganador, porque en cada mundial, mas allá de todo lo comentado, el futbol nos distrae, mientras los que conducen el país descansan sus conciencias colapsadas.
¡Hoy se inicia el mundial amigo! Sea usted agnóstico u optimista, volvamos a creer que todo puede ser posible. Porque si no damos una vuelta olímpica, o por lo menos, salimos bien parados, dejaremos de creer que la pelota ya no es redonda y que Cristóbal Colón, todavía debería descubrir la orbe de la tierra.
Pero allá vamos, Mundial 2014 en Brasil, vamos a meternos en el baile, aunque yo quiera un carnavalito o una milonga de mi país, mientras los brasileños quieran imponer su ritmo carioca.
Hoy es el día, y como está marcado en la historia: ¡el futbol nos vuelve a “redondear” la cabeza por un rato amigo!
El Poeta del Fútbol