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Avanti con los mundiales: Italia ‘90 hasta Alemania 2006

La Selección Argentina, después de México ’86, no corrió con buena suerte en los mundiales y, salvo en Italia ’90, nunca pudo ir más allá de los cuartos de final. Un repaso por cada una de esas campañas.

Después de la algarabía del ‘86 dando la vuelta en tierra de esos “mensos” mexicanos, trajimos la copa a nuestro territorio como cuando lo hicimos como dueños de casa en el 78. Para entonces habíamos asistido a “La mano de Dios ante los ingleses” y al otro gol: “el mejor de todos los tiempos como relatara Víctor Hugo”.

Había inmediatamente que pensar en Italia 1990, siempre pensando en el poder de Diego Armando Maradona y la “estratagema” del “Narigón” Carlos Salvador Bilardo.

¿La verdad? primero nos llevamos un chasco… es que fuimos con las ínfulas de arribar a la península itálica como los campeones del mundo, más nuestra gente unidos a la “Forza” de Nápoles, en donde Diego era Gardel y Lepera.

Primero Camerún del continente africano nos hizo “Unga- Unga” ante los atónitos ojos de todo el mundo. En verdad fue un inicio impensado, aunque después trabajamos el resto del Torneo porque, nos dimos cuenta que había que transpirar la camiseta, o sea no estábamos para un tango y mucho menos para una “tarantela”.

Podría regodearme con los triunfos ante Bélgica, con un grandioso Maradona haciendo magia, con la victoria ante Italia con las atajadas de Goycochea, la famosa frase que signó ese día cuando el relator televisivo dijo: “Siamo fuori della Copa” ante “la jauría” del publico italiano. Por supuesto, no podía faltar  la gran jugada  de Diego quién le dio el pase al “bebé” Caniggia, que hundió con gambeta larga y remate al arco brasileño, lo que fue una verdadera hazaña, ante un Brasil que nos tuvieron zumbando…

Pero –salvo Nápoles– la carroña de los italianos nos tuvieron que ver en la final ante Alemania, en una jornada en la que –por delito–  el árbitro mexicano Cobresal, nos quitó el sueño de volver a salir campeones. Se hizo lo que se pudo, ya que Maradona jugaba prácticamente con “un sapo” en el tobillo de tanto maltrato. Al menos el gran Diego se fue insultando al público italiano, porque aquellos repudiaron las letras del himno argentino. De modo que se nos acabó, una buena incursión por los campeonatos mundiales, considerando lo que estaba por venir…

Año 1994, claro está, que ante todo tendríamos que reconocer que clasificamos prácticamente entrando por el “garaje”. Es que nadie podrá olvidar la vergüenza que pasamos en las eliminatoria ante Colombia, quienes nos metieron 5 a 0 en uno de los encuentros más aciagos de nuestra historia, aunque no estuvo Diego Armando Maradona.

Por eso es que llegó Diego transformado en un Mesías, cuando hubo que superar a la selección de Australia en el “repechaje”.

Diego se preparó como si fuera “El hombre nuclear”, lucía espléndido, pero más adelante nos traería un “bajón” que nuestra selección no supo asimilar.

Atrás quedaría aquel notable triunfo ante Grecia 4 a 0, luego ante Nigeria 2 a 1, justo cuando Maradona era elegido para efectuarse un control antidoping. Allí se le detectó una sustancia prohibida por lo que a Diego y a nuestra ilusión, nos cortaron las piernas.

Luego perderíamos ante Bulgaria y, en instancias más adelante, ante Rumania, quedando así fuera del mundial. Brasil se constituiría en el “tetracampeón del mundo”…

Entonces llegamos a Francia 1998, bajo la conducción técnica de Daniel Passarella, en dónde tuvo un arranque positivo con el triunfo primero ante Japón , aumentando la confianza con una goleada ante Jamaica 5 a 0 (anotándose en el score, el jujeño Ariel Ortega). Luego terminaría primero en su grupo venciendo a Croacia 1 a 0.

Pero en octavos de final, Argentina debía jugar ante Inglaterra con todo lo que ello significa. El partido, en el tiempo regular culminó 2 a 2, hasta que en los penales, Argentina  clasificaría en el global  4 a 3 con la buena actuación del arquero Roa del equipo “albiceleste”.

Lamentablemente, hasta cuarto de final llegamos, ya que en un partido reñido el encuentro estaba 1 a 1 –el día de la reacción con un cabezazo de Ortega agrediendo al golero holandés Van der Sar-. Finalmente en el maldito minuto 89, Bergkamp anotaría el 2 a1 a favor de la selección “naranja”. Chau, nos tuvimos que volver nuevamente con la cabeza gacha…

En el mundial Corea-Japón 2002, tuvimos un nuevo estratega de la  conducción y la pizarra, como lo fue Marcelo Bielsa. Así encaramos un nuevo compromiso mundialista, aunque la teoría del esquema, sumado a la practicidad  de sus ejecutantes fracasó, ya que increíblemente en la primera ronda del certamen ecuménico, Argentina debió pegar prematuramente la vuelta. Un verdadero traspié que solo tuvo el consuelo para Bielsa y nuestro país, obteniendo la medalla de oro por primera vez en los juegos olímpicos de Atenas 2004. Bielsa renunciaría después para darle paso a otro gran técnico: José Pekerman.

Así José, que había realizado un gran trabajo con las selecciones juveniles, encaró el Mundial de Alemania 2006. Todo marchaba bien, hasta los cuartos de final, precisamente cuando cayó con el seleccionado del país organizador por penales.

Hasta aquí, Argentina quedaba con las reminiscencias de haber obtenido los mundiales del ‘78 y del ‘86.Con el sabor amargo de haber tenido grandes técnicos y prometedores jugadores de  una nueva generación.

Luego, les comentaremos sobre el histórico mundial a disputarse por primera vez, en el continente africano: Sudáfrica 2010. ¡Hasta la próxima emoción amigos!