Temporada 93/94: "cuando el lobo aulló en todo el país"
La euforia del ascenso del Torneo del Interior al Nacional “B”, había pasado… Todos rogábamos permanecer, hacer pie, adaptarnos a la división, para lanzarnos a la aventura de otra cosa más ambiciosa.
Salvador Ragussa se había ido tras aquella exitosa campaña (decían, luego de un desgaste entre plantel y cuerpo técnico), por eso había que cambiar de ambiente, y empezar una nueva etapa.
Así llegó Francisco “Pancho”Ferraro, quién era identificado como jugador de Chacarita, Nueva Chicago, Atlético Tucumán, Altos Hornos Zapla, reforzando inclusive como jugador a Gimnasia de Jujuy.
Vino a Jujuy con el profesor Escamporrino, además de incorporar como ayudante de campo a Heraldo Ainstain… ¡que curiosidad técnico y ayudante, con pasado “merengue”! claro que eso nadie lo objetó.
Recuerdo mi encuentro con ese hombre de estampa alta y erguida, con sus gestos serios y andar taciturno. Nos saludamos, para lo que fue para mí una verdadera ceremonia, le pregunté por Ríos Seoane, presidente de Deportivo Español (su último club, con el cual obtuvo una destacada posición), pero él solo dejó entrever que el “gallego”no había cumplido con una promesa de contrato.
Hablamos del futbol del norte, hasta descubrió que yo era un seguidor de aquellas campañas de Gimnasia, por lo que – con mucha discreción – me solicitó un video cassete de un partido de Gimnasia ante Central Norte, como para ir conociendo a sus nuevos dirigidos.
Con ese video y con el primer reportaje a mi cargo, comenzó esta fantástica historia de Gimnasia hacia el Nacional.
La base ya la tenía, aunque sumó por ejemplo a los santiagueños Roger Gerez y Orellano, al tucumano “macho rubio” Gimenez, al “mariscal” Arzubialde que llegaba de Oriente Petrolero de Bolivia, “La chancha Dómene”, entre otros que se incorporaron.
¡ Total! , “La escopeta de doble caño” era una formula casi infalible: Rosas “gatillaba”, y salían como balazos guerrero y Mario Lobo.
De modo, que luego de ensayos en el GAM 5 y su propia cancha, se iniciaba el Nacional “B”.
Se podrá decir que el campeonato se ganó de punta a punta, ya que los números cantan irrefutablemente. Pero cada domingo fue inolvidable, por lo que la nueva generación de hinchas se sumó a lo que ya era un fenómeno incontrolable.
¿Quién podrá olvidar las chilenas de Mario Lobo? , Las jugadas diabólicas del”mago” Rosas, y los piques” misilísticos del “Negro” Guerrero.
Además de partidos imborrables como la victoria ante Talleres , el empate ante Quilmes en su vieja cancha y , por qué no, la derrota ante Deportivo Italiano , cuando la ilusión tuvo que esperar hasta el encuentro final ante Central Cordoba de Rosario para dar la vuelta olímpica.
Atrás habían quedado los grandes triunfos por todas las canchas del país, y la “campaña” de Canal 9 de Bs As, con el “fogoneo” de su comentarista estrella Fernando Niembro, junto al célebre relator “El bambino” Pons y su famosa frase de clisé : “ Gana Gimnasia y Esgrima de Jujuy, aunque usted no lo crea “.
Todo estaba apuntado a una campaña de difusión para “ensalzar” a Quilmes, favorito para el ascenso del periodismo porteño.
Sin embargo un grupo de jugadores del norte, más el empuje de su pueblo, hicieron realidad el sueño de los jujeños.
Casi siempre a la cancha, iban tras la ilusión, el “Gato” Moreyra en el arco, Luis Lobo, “El mariscal” Arzubialde, “El macho”Giménes y “El sapito”Dómene;”El pato” Ibañez, Sergio Priseajniuc, “Ale” González, “El mago” Rosas, “El negro” Guerrero y Mario Humberto Lobo.
Por fin en día esperado, Gimnasia enfrentó a Central Córdoba dirigido por Salvador Ragussa (las vueltas de la vida…) así lo goles del “mago”Rosas y Mario Lobo. Fue tres a cero con un carnaval adelantado para ser mitad de año.
Lo que no olvidaré jamás, es no solo la algarabía de toda una provincia, sino cuando me dirigí al vestuario para hacer las notas periodísticas de rigor.
Fue cuando noté que “Pancho “Ferraro entre la multitud de periodistas, dirigentes y festejos de jugadores, se fue abriendo paso para llegar hacia mí. Una vez que me tuvo en frente, me dio un abrazo conmovedor diciéndome mirándome a la cara “gracias por tu primer reportaje y aquel video que me prestaste, gracias de todo corazón”.
No hubo respuestas, solo mis lágrimas de agradecimiento, porque más de un jugador en la vida, jugadores de futbol me dedicaron goles ¡yo que sé, porqué ¡!!. Porque si de algo estoy seguro , es que nunca fui un periodista “botinero”, como denomino a esos periodistas que se hacen amigos de los futbolistas de puro “cholulo” nomás!
Solo sé que ese hombre llamado Francisco Ferraro, DT de aquel Gimnasia en lo más alto del futbol argentino, se acordó cuando apenas llegó, agradeciendo por todo lo vivido en esos meses locos de futbol.
Por fin, después de tanta lucha el lobo jujeño podía“codearse” con River, Boca, Independiente o Racing un sueño hecho realidad, gracias a otra aventura del viejo y querido lobo jujeño.

