Se fue Ramón Goitea, la voz del Ramal jujeño
Recuerdo que me situaba debajo de su locutorio para aprender como lo hice con tantos relatores en mi vida, sea Goitea o más adelante, José Gabriel Carabajal, Atilio Costa Febre o el grandioso Víctor Hugo Morales.
Pero lo que más me llamaba la atención de Goitea, era la manera de describir las jugadas con las “eses” bien remarcadas, hasta dejándonos pensar si estaba correcto o si exageraba.
Por ahí, te decía “saca la pelota Killer de Independiente, ess lateral y corressponde a Atlético Ledesssma…”
Cómo no recordar ese 1 a 0 ante los diablos de Avellaneda o como visitante aquel 4 a 1 en La Plata ante Estudiantes en la ciudad de las diagonales...
Seguramente el relator de Libertador General San Martín se habrá llevado sus mejores simpatías hechas narración en los primeros cortes y quebradas del “burrito” Ortega en su aparición por la cancha de Ledesma…
Aparte de ello, Ramón Goitea era correcto en sus expresiones y no decía esas frases que hoy se escuchan por radio y televisión, llenas de vulgaridad y de menuda ocurrencia.
Las “eses” todavía bien acentuados estaban en cada relato de un personaje inolvidable, que vio formaciones memorables mientras Atlético Ledesma discurría en sus mejores años.
Pero Ramón Goitea no solo fue la voz de una cabina de futbol, sino que también peleó en la vida como lo hicieron sus colegas Rubén Blanzari, Rubén Cattaneo y tantos otros que siguieron sus huellas. Porque también fue secretario general del gremio azucarero de la Empresa Ledesma y se involucró en el futbol llegando a ser presidente del Club San Francisco Bancario de Libertador y participando en la vida social de su querido Libertador General San Martín.
Nosotros lo queremos recordar como ese relator que narró Ledesma- Sportivo Alberdi, Ledesma vs Juventud Antoniana y Central Norte de Salta; Ledesma ante Gimnasia y Esgrima, o Altos Hornos Zapla, con sus “eses” bien marcadas, con la corrección de su verba y con la pasión que nos une ahora y siempre, mientras exista el maravilloso futbol, aquí en los potreros de capital o en algún “campito” del ramal jujeño.
Ramón Goitea está en nuestro corazón de niño, en las ganas de ser relator y en esta soledad que uno siente cuando un relator se va.
El Poeta del Fútbol