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Hoy cumple años el viejo gaucho de Los Perales

Mira que estás viejo, querido Los Perales, pero los 93 años ni se notan porque seguís duro como un quebracho, dando pelea a cualquier “mancarrón” que se te cruce en tu senda.

Qué lindo saber que están abiertas tus tranqueras y que tu querencia debajo del puente, sinónimo de prosperidad, aún pueden verse tus potreros. Te estoy hablando a vos, querido Club Social y Deportivo Los Perales.

La verdad es que la emoción me estruja el corazón porque algo vi de tu esforzada vida, desde los tiempos en que el viejo “Chocoita” llevaba las camisetas en un bolso reuniendo a su paso a los chicos de la barriada. Mucho no había que elegir pero el que se ponía la camiseta lo hacía con decoro.

Dice la historia que en esos años de efervescencia futbolística se repartían las simpatías los clubes Los Perales y el Club Comercio. De allí que llegado el momento de rigor económico, ambas entidades decidieron unir sus fuerzas para pasar a llamarse oportunamente Club Los Perales Comercio.

Una historia que tuvo sus bemoles pero también su valor. La cuestión era mantener “El Fortín” y los campos de verdes matas que pintaban las canchas en primavera y en verano, llevando en alto la bandera de la “V” azulada, como los ojos del viejo Saluzo.

En los tiempos actuales, Sergio Bertolone (vicepresidente) tomó la lanza de guerra y trabajó en el mantenimiento de la cancha porque la institución es su vida y Mario Tarifa se hizo cargo del aspecto administrativo, siendo delegado ante la Liga.

Algunos aportaron girones de su vida; hasta las mujeres como la señora Arroyo y otras que la memoria olvidó. Muchos jugadores recordarán cuando Los Perales clasificó al viejo Torneo del Interior y después de cada entrenamiento los esperaba una merienda que consistía en una taza de mate y un sándwich.
 
Ese viejo árbol que divide las dos canchas, fue testigo de tantos acontecimientos que, por más chiquitos que hayan sido, traen la evocación de tus 93 años recién cumplidos.

Nunca olvidaré el día que te bauticé “Los gauchos de los Perales”. Ese apodo nació porque el equipo del “flaco” Quintana, con el arquero Tiziker, “Calilo” Montiel, Alemán, Hernández, ”El rata” Ovando, “El paraguayo” Ruiz, Ivan Castro, ”Tiburón” Velázquez, “El gaucho” Fernando Saluzo, en otros, perdió la final del ascenso ante Correos y Telecomunicaciones con el agónico gol de Cuyupari que venía de Cuyaya. El partido se jugó en La Tablada con la asistencia multitudinaria de los hinchas de Los Perales y la muchachada del barrio UFA con sus banderas color amarillas.

Ese día pensé, en tres cosas: una de ellas era que cuando era chico, en los desfiles del día del Éxodo, el locutor siempre anunciaba diciendo “y a continuación pasa por el palco oficial la agrupación gaucha del barrio Los perales”. Además porque eran famosos los bailes en el “Super Gaucho Los Perales”.

Recuerdo que en el equipo que se formó ese año (87/88) en ese plantel había varios integrantes del plantel que desfilaban como gauchos en las fechas patrias. Pero lo más importante era el estilo enjundioso de ese equipo, porque  parecía que cuando iban al ataque lo hacían revoleando machetes y lanzas tacuara para terminar con su oponente.

Pero lo que más me llegó, fueron los sacrificios que se hicieron en esa campaña. En aquel entonces aún no existía el Puente General Belgrano, por lo que los muchachos preferían cruzar el Río Grande y no dar tremenda vuelta por el puente Pérez. Sin dudas unos muchachos audaces que de verdad querían a la institución.

El equipo logró ascender una temporada después, cambiando cuerpo técnico, adosando jugadores pero nunca cambiando su estilo que lo llevó a participar en un Torneo “Confraternidad interligas”, cosechando así el fruto de tantos años de trabajo.

Muchos recordarán en los inicios de los años 2000 esa gran final entre Talleres de Perico y Los Perales, que ganaron los primero con un estadio colmado de público, algo asombroso de ver.

Hoy viejo “Gaucho” te veo abriendo nuevamente las tranqueras para toda tu gente, aquerenciado en los míticos solares del barrio Los Perales, haciendo crecer día a día tu “Fortín”, orgulloso de tu presente que crece día a día y quién sabe hasta dónde llegará.

Querido “gaucho” feliz cumpleaños, 93 años de vida, domando las vicisitudes de la vida, marcando en cada cancha tus iniciales como si se tratara de un caballo zaino, pero con los changos dispuestos a ponerse el “poncho” de la gloriosa “V” azulada.

El Poeta del Fútbol