Falleció Hector Genari, al maestro con amor…
Yo siempre digo que mi padre periodístico fue Hugo Osvaldo Montoya – ya que en mis inicios en esta profesión – supo darme el “espaldarazo” en aquella Radio Nacional que ya funcionaba en el barrio Mario Moreno. Si bien el “Maestro” Fioravanti me marcó el rumbo de la dialéctica que me parece algún inalcanzable, Zabatarelli el norte de la profesión, “Pepe” Ardizone en las letras me dio su bohemia, Juvenal su idealismo, Macaya Márquez su visión y el “Gordo” Muñoz su alma de pelota de cuero y Víctor Hugo Morales la dirección a continuar.
En Jujuy –los periodistas empíricos y apasionados- en el caso mío por ejemplo, vivíamos y nos formamos con los periodistas nuestros que ya iban dejando su impronta.
Por eso en una mesa de café, escuchábamos que Eduardo Balmoré, el “Zurdo” Tapia, Ricado Yaslle, el escribano Pizarro, fueron los pioneros de la radiofonía deportiva, hasta que aparecieron en escena comentaristas como Walter Abascal, la voz comercial de Girón y los relatos de Osvaldo Nari, quién conquistó de inmediato los oídos de la afición jujeña.
Algunos por ahí discuten que también el Santiagueño Llapur también se colocaba en el ranking de la historia radiofónica. De la trágica muerte del gran relator de fútbol Osvaldo Nari, solo tengo el recuerdo de mis cuatro años en donde pude guardar esas imágenes inolvidables junto a mis hermanos apostados en el puente de madera de la vía del tren, justo en frente del ingreso al cementerio El Salvador, mientras una multitud seguía el cortejo fúnebre. Mientras las crónicas del momento, no dejaban de hablar del lamentable accidente cuando cayó el avión en donde murieron no solo Osvaldo Genari, sino también la voz comercial de Girón. Mientras en ese infausto hecho, lograron salvar su vida, Walter Abascal, Pizarro y el empresario de LW 8 “Bebo” Pérez Paz.
Jujuy había perdido a un gran relator, de lo mejor como el boliviano Bismark Kleirer y el santiagueño Llapur. En esas épocas en donde la única radio con potencia real tenía su afamado programa que comenzaba diciendo: “ RADIO-DEPORTES, EDICION HORAS VEINTE!!!!!”
Después de ese suceso, una vez que Jujuy recobró su calma, el periodismo jujeño tuvo que reincorporarse y en verdad, lo hizo como pudo, después de un infortunio difícil de olvidar. Sin embargo llegaron nuevas voces como la del querido “Rulo” Romero, gran relator de fútbol y de básquetbol; y Martín Ríos, la voz de la “Perla del Ramal Jujeño”. Por supuesto todos pasaron a ser (junto a las voces comerciales de Guido Cortéz, y Pedro Horacio Carriz) las voces principales de aquel entonces. Porque así le gustaba a “Bebo” Pérez Paz, tener un nutrido y fuerte Staff de profesionales.
Fue así también, que junto a toda la tristeza y la desdicha del año ‘72 en esa final que afrontó Gimnasia y Esgrima en San Juan ante Desamparados de aquella provincia, Jujuy recibiría al hermano de quién ya era un ícono de las “ondas hertzianas” de nuestra provincia. Se trataba de Héctor Genari, hermano llegado de las tierras santafesinas y hermano de quién ya era un emblema de nuestra afición deportiva jujeña. “La nona”, la vieja de los hermanos Genari tendría la compañía de su otro hijo ante la pérdida del legendario Osvaldo Nari.
“El Gringo”, como le decían al ilustre santafesino, entró rápidamente en el corazón de los oyentes y fundamentalmente de sus compañeros de trabajo (que más que trabajo era un placer). Cuentan que detrás de esa estampa a veces de “Tano Cabrón”, se escondía entre tanta amabilidad, un personaje histriónico y “Jodón”. Por eso lo querían todos, los que lo oían, ya sea hincha de Talleres de Perico, Zapla, Gimnasia o Atlético Ledesma, porque siempre fue puntual en sus dichos y así, era bienvenido en todos lados.
Como no podía ser de otra manera, Jujuy recibió a un gran tipo, noble, agradable, un Genari de ley. Fue otro hallazgo del enorme “Bebo” Pérez Paz, un empresario de los medios como no habrá otro igual.
Hoy despedimos al gran estadista de su deporte favorito como fue el automovilismo junto con el “Loro” Del Cura. El comentarista de fútbol que los que nos pegábamos a la radio portátil lo escuchábamos junto a los muchachos de esos deliciosos momentos.
Pero en lo personal, se fue uno de mis maestros que me vio llegar entrando humildemente por la estrecha puerta del periodismo, el que me aconsejó que justamente la modestia y la honestidad me abrirían las puertas de esta maravillosa profesión.
AL MAESTRO CON AMOR, nunca habrá olvido para el campechano que vino de Santa Fe, el que nos acompañó a todos a vibrar en la emoción de cada tarde de fútbol. Por siempre y para siempre, HECTOR JOSE GENARI: el que sembró en Jujuy y ahora cosecha en cada sitio.
Me voy con la sensación finalmente, que el “Gringo” Genari, no murió como dicen los obituarios, porque Héctor Genari para mí, acaba de nacer…
Héctor Genari falleció en la ciudad de San Salvador de Jujuy el 27 de junio a las 00:07, sus restos son velados en la empresa “La Piedad” (calle Arenales) y sus restos serán inhumados el martes 28 a las 11 horas en el cementerio “Jardín del Castillo”.
El Poeta del Fútbol