Cuando el cielo nació celeste y blanco
Ya sé que las camisetas celeste y blanco fueron las de la Selección Argentina y Racing. Pero hoy también es nuestra y la llevo orgulloso porque Gimnaisa y Esgrima de Jujuy es un sentimiento.
Los visionarios que fundaron el club pusieron su autoría en cada paso, en cada jugador contratado, para hacer de Gimnasia una escuela. Ese estilo que conocieron los de aquí y los de más allá; así llegaron a respetarnos por el fútbol bien jugado, por la espalda para aguantar cualquier desafío. Así nacieron nuestros primeros soldados desconocidos.
Luego llegaron los que nos dieron valor y arrojo; aquellos que quedarán sepultados bajo el barro del Estadio la Tablada, y los que el olvido los llevará como el viento de cada otoño.
Así crecimos, porque a algunos “turcos locos” se les ocurrió trascender esa platea techada del viejo y glorioso estadio de avenida Córdoba. Fuimos odiados, vilipendiados por los que querían nuestro sitio, librando las más grandes batallas. Pero fuimos Gimnasia y Esgrima, a pesar de los otros colores por siempre respetables.
El hincha nació mientras la pasión superaba a los que pudieron llegar antes. Pero fuimos los primeros, respetando siempre al contrincante. Los logros llegaron solos, por decreto del destino y un amor incomensurable por la camiseta. Ya nadie pudo parar al viejo lobo de las fábulas que encandiló a los más grandes; por eso el país habló de nosotros, de nuestro pueblo, de nuestra gente, de nuestro futbol jujeño.
Esta vez no queremos nombrar a ninguno porque de ídolos y dioses futboleros se nutre nuestra fibra futbolera y antes de hablar de futbol, prefiero conservar la modestia de nuestro nacimiento. Sólo decir que cuando uno elige una camiseta es casarse con fidelidad hasta que la muerte nos separe ¡Eso es amor!... Desmayarse en cada gol, llorar y reír sin saber por qué. Hacer otra cosa sería pretender explicar el fútbol, como si un sentimiento tuviera explicación; como si fuera fácil salir de una locura. Gimnasia y Esgrima de Jujuy es así; ni mejor ni peor. Sólo diferente a lo que otros hinchas puedan sentir.
Por eso hoy gritemos fuerte ¡Viva Jujuy y arriba siempre Gimnasia y Esgrima!... Porque celeste y blanco naciste y albiceleste siempre serás.
El Poeta del Fútbol

