Copa Argentina: Zapla enfrenta a Gimnasia La Plata
Me pasa muchas veces que cuando un vaso de vino tinto me hace pegar un “giro” en la cabeza, no hago otra cosa que mirar en la profundidad de la noche, caras, nombres, imágenes, pero siempre con la inmaculada camiseta de Zapla como el núcleo de mis vuelos noctámbulos.
También me ocurre, en cada domingo con los muchachos que ahora visten la gloriosa casaca “Merengue” en los torneos locales por el Federal A, en donde gente como yo (de mi edad) concurre como quien visita la casa de los viejos, para emocionarse como cuando éramos los hinchas soñadores de aquellos tiempos.
Hay veces que cuando veo a algún jugador haciendo un buen gesto técnico, entro a comparar dicha acción con algún gol ya visto, o de partidos que me ausentan del momento que uno está viviendo. Los veo, me conmueve ver las medias, pantalones y camisetas blancas, que es como un homenaje constante a la historia gloriosa del nacimiento y la gestación de ese Zapla que uno lleva en el corazón que “bombea” aceleradamente cuando las “piezas” de la cancha se mueven como trebejos intensos…
¿Les cuento qué me pasó el otro día? Pasó que mientras jugábamos un partido y me fumaba un cigarrillo, escuchaba una radio que me traía el relato de un partido de River, mientras anunciaban que más tarde también jugaría Boca. No me molestaba, la atención que el chico le prestaba a ese relato, por el contrario, porque no hacía más que llevarme volando a aquellas memorables épocas.
Entre mis pensamientos, justamente reflexionaba: “si supieran estos muchachos que Zapla en el ‘74 enfrentó a River, aunque en otros nacionales le fue mejor ante Boca…”.
Claro, porque en Palpalá el equipo del “Piojo” Yudica empató con River 1 a 1, con gol de “Motoneta” Gómez para Zapla, empatando Ernesto Mastrangelo para la visita. Mientras que en el partido de vuelta los “Millonarios” nos superaron 4 a 1 con tres goles de Pasarella y uno de Ghiso, descontando nuevamente “Motoneta” Gómez para el equipo jujeño.
Claro que en esa memorable campaña, no fue el único partido que uno recuerde, ya que si tuviera que coleccionar un par de partidos más me quedo con aquellos partidos por ejemplo ante Talleres de Córdoba. ¡Qué viajecito nos mandamos a La Docta con el viejo Falcon con mi compadre! Aunque perdimos 2 a 1, valió la pena escuchar con satisfacción los halagos de los cordobeses por el buen partido que realizó Zapla .
Me acuerdo que empatábamos 1 a 1 (gol de Rivadero para los cordobeses y nuevamente “Motoneta” Gómez para los nuestros. Pero Ángel Labruna (en ese momento DT del local), faltando poco para culminar el encuentro, lo mandó a la cancha al viejo Daniel Willington para que se hiciera cargo del último tiro libre de la tarde. ¿Qué pasó? Willington sometió con un fabuloso disparo para poner el 2 a 1 a favor de Talleres. Fue sin dudas uno de los mejores partidos que se pudo apreciar, con el equipo jujeño aplaudido por todo el estadio.
En la revancha, ¡ni hablar!, fue record de público en el Centro Siderúrgico de Palpalá, de Córdoba vinieron miles de hinchas visitantes, quien junto a toda nuestra gente, llenaron completamente la cancha. La fiesta fue total, ya que con gol de Confesor para “el Merengue”, Zapla venció a uno de los conjuntos más taquilleros del interior.
Otro de los recuerdos más lindos, ocurrió cuando jugamos en Rosario ante Newell’s Old Boys, que venía de ser campeón metropolitano. Casi en el inicio del Torneo, ya le habíamos ganado a los rosarinos 2 a 1 con los goles de Carlos Caputo (penal) y Pedro Confesor para Zapla, descontando “Cucurucho” Santa María para Newell’s.
Pero lo mejor fue ese histórico empate como visitante 4 a 4 y nuevamente ovacionados por el público de Rosario. Tengo el diario de la crónica deportiva en el que, “palo a palo”, Newell’s Old Boys consiguió sus goles por intermedio de Obertti, Zanabria, Picerni y Robles, mientras los electrizantes goles para el querido Zapla los hicieron: Néstor Gómez, Pedro Confesor, José Luñiz y Jorge Castiglia de penal. ¡Qué hermosos tiempos!
Por último me quedaba, como decía, afirmar que en otros tiempos a Zapla le fue mejor ante Boca que contra River. Porque en Mayo del ‘83, en Palpalá Boca llegaba con jugadores como “el Loco” Gatti, “el Cabezón” Ruggieri, el “Tigre” Gareca, y también “Jota Jota” López. Aquella vez, con goles de Enrique Borneman y Mouzo en contra, le ganamos a Boca 2 a 0.
Después en un verano del Nacional ‘85, Zapla venció nuevamente a los “Xeneizes” por 1 a 0, con gol de Jorge Bacas. En Boca, jugaban por ejemplo, el “Chino” Tapia, Pasucci y el “Murciélago” Graciani.
En mi memoria quedan un montón de cosas golpeando mi cabeza. Pero lo podríamos dejar para otra noche de nostalgia, para otra tarde de melancolía, porque la historia prácticamente es infinita e imborrable, como esa bandera que aún sigue flameando.