Carta de un hincha del “lobo”
Señor Sebastián Méndez, con todo respeto, pero lo que dijimos se está dando…
Hace algunas fechas, cuando su equipo ganaba y
sumaba, en pleno auge de su incipiente trabajo como técnico de Gimnasia, desde
esta columna le apuntábamos algunas cosas a las que evidentemente usted no dio
importancia.
Sin embargo, el espíritu de nuestras líneas siempre fue contribuir a que las
cosas cambien para bien del “lobo”.
¿Hace falta que le
recuerde lo que dijimos en ediciones anteriores?... Porque su equipo ganaba
pero sin tener identidad y sin darle un sentido de pertenencia, de
identificación a la gente de Gimnasia y Esgrima de Jujuy.
De entrada – fuera de lo
estrictamente futbolístico – le manifestamos, como a tantos otros técnicos
foráneos, que será muy difícil -al menos para los periodistas de toda la vida- cambiar
costumbres del futbol serio y respetuoso de estos lares por el de la “Champions
league”…
¡Guarda que no por eso
acusamos que Gimnasia ande a los tumbos por este campeonato! Obviamente que los
silenciosos de siempre, tampoco reconocerán que su modalidad de trabajo no les
gusta y no les favorece para su tarea. Porque – es feo no poder acceder a las
notas – cuando usted dice que solo hablarán sus dirigidos los lunes y martes,
mientras que miércoles, jueves y viernes, no hay acceso a la prensa.
Insisto, esto lo venimos diciendo desde hace tiempo, hablando o escribiendo desde los mejores tiempos y de frente, como corresponde a un hombre y a un periodista.
Yo me sigo preguntando: ¿Se inventó algo nuevo tácticamente? ¿Existen los espías todavía en el futbol? ¿O los jugadores son como vedetes que no quieren que miren sus ensayos antes de la “obra”? Como estos tengo un montón de interrogantes.
Todo esto dicho con respeto, con la experiencia de saber que hubo un tiempo en
el que los periodistas, podíamos tomar unos mates con los jugadores, cuando
había códigos que nos permitían dirigir lo que se podía decir o publicar, en
caso de alguna pelea o discusión.
Pero eran otros tiempos
e insisto, todo lo expuesto nada tiene que ver con lo futbolístico, que es lo
que al momento se discute.
Así llegaron los traspiés y los triunfos como ante Gimnasia de Mendoza, en donde, como decía Napoleón: No se vence, cuando no se convence.
Arribamos así a esta nueva derrota ante Central Córdoba de Santiago del Estero,
excusándose usted diciendo: “Estoy triste por el resultado”. Me parece que es
respetable como ser humano, como el otro día ante Gimnasia de Mendoza cuando
manifestó: “jugamos mal”.
¿Hasta cuándo se va a
seguir excusando?, porque este plantel lo armó usted y hasta el momento no hay
equipo, con todo el respeto por su
trabajo y los futbolistas. No hay identidad y uno no sabe a qué juega
Gimnasia y Esgrima de Jujuy.
Podemos entender que no
hay rivales fáciles, que no es para dramatizar porque el torneo recién empieza,
pero resulta que Ramón Santamarina de Tandil es el puntero del Torneo. Con todo
respeto, ¿pero tiene más historia que Gimnasia de Jujuy?
Ahora el palo es para la dirigencia, no para usted señor Méndez, porque las cosas hace rato que no se vienen haciendo bien.
Es decir, hay culpas compartidas, como siempre. El verdadero hincha que viajó a Formosa por la Copa Argentina o a Santiago del Estero, tiene su mérito por ser fiel, pero entiende que este Gimnasia no responde a la escuela tradicional o a una nueva que valga la pena seguir.
Hasta algunos periodistas, que cada vez que gana Gimnasia, con o sin merecimiento, ensalzan el equipo como si le hubieran ganado a un club de Europa.
Está bien que el periodismo jujeño debe apoyar a nuestro fútbol, pero tampoco la obsecuencia o la ceguedad, ¡caramba!
En resumen señor Sebastián Méndez, estoy seguro de que usted morirá con la suya, pero humildemente le voy a decir una frase personal que la puede tomar o dejar: “En el futbol hay con morir con la suya o cambiar a tiempo”.
En la próxima presentación en este torneo, a lo mejor gane su equipo – es el deseo de todos – pero yo también moriré con la mía, ya que no cambiará nada en la medida que no se haga algo que se note, de aquí hasta el último encuentro de este largo campeonato.
El tiempo me dará o le dará a usted la razón…
El Poeta del Fútbol

