Argentina con Menotti campeón juvenil en Japón
Con los pantalones cortos, fue decididamente, un exquisito, de virtuosa pegada, gran inteligencia y un talento desbordante. Jugó en Rosario Central, pasó a Racing durante la década del 60, se lo llevó Boca en donde le respondió a un compañero cuando éste le pidió que corriera, “lo único que faltaba…que para jugar al fútbol , yo tenga que correr”.
También jugó en el futbol de los estados unidos, en el New York Generals, como se dio el gusto de jugar en el Santos de Brasil, en dónde supo explicar lo grandiosos del fútbol del “negro” Pelé, o como resolvía en una baldosa el “gordo” Countinho. Jugó también en la selección Argentina durante los sesenta.
Hasta que colgó los botines y se dedicó a la dirección técnica, se iniciaba la década del setenta y el joven entrenador, de convicciones filosóficas firmes, le daba rienda suelta a lo se denominó en el futbol “ el regreso a las fuentes”.
Claro, nuestro futbol luego del desastre de Suecia en 1958, de debatía entre cambiar la concepción del juego, desde lo físico esencialmente o seguir haciendo “la nuestra” .
Fue así que comenzó la cruzada ideológica, del precepto de nuestro futbol, de mayor concentración y ordenamiento.
Para nuestro balompié, fue una revolución futbolística, en donde la técnica y la virtud, eran las bases para poder jugar en la era “Menotista”.
Así el futbol del interior se vio considerado, de hecho para los jujeños fue una “catapulta”, que llevo a Antonio Rosas Alderete y José Daniel Valencia a la selección Argentina. Así también la selección fantasma se nutrió de provincianos, como el arquero “Chochi” Varela de Salta, pero reconocido en laprovincia de Jujuy.
Todavía los viejos hinchas recuerdan un cuadrangular entre Gimnasia de Jujuy, Altos Hornos Zapla, Huracán e Independiente de Buenos Aires.
El flaco Menotti miraba desde la platea el partido que jugaban Gimnasia e Independiente, ya había quedado deslumbrado con las gambetas eléctricas del “pulga” Alderete, mientras seguía de cerca las maniobras y creatividades del “rana” Valencia. Hasta que sucedió lo de aquella grandiosa jugada, en cuya definición Daniel Valencia lo dejó “desparramado” al arquero Santoro, con amagues que culminaron con una caricia del “rana”, para culminar con un partido excepcional entre el lobo jujeño y el “diablo” de Avellaneda.
El flaco Menotti, que fumaba su enésimo cigarrillo, se paro como en el teatro para aplaudir la gran definición del futuro campeón del mundo.
Luego vino el mundial 78 ( ahí tuvo la dura misión de desafectar al jovencito Diego Armando Maradona que quedaría fuera del plantel )) . Pese a tener al “ Beto” Alonso o Julio Ricardo Villa, el jujeño Valencia comenzó jugando en certamen ecuménico, aunque luego salió para dejar su lugar al “matador” Mario Alberto Kempes, acompañando a los de arriba, Bertoni, Luque y Ortiz.
En 1979, Menotti dirigió también la copa Juvenil de Futbol en Japón, logrando que millones de argentinos se levantaran a las 5 de la mañana solo para ver aquella selección con Maradona, Ramón Díaz, Barbas, Escudero, Calderón …Finalmente Argentina se llevaría la copa del mundo Juvenil….Cabe recordad que para el campeonato juvenil en Australia 81, convocó a otro jujeño, José Eduardo el “turco” Alul futbolista de Gimnasia de Jujuy , aunque se haya impuesto en su puesto, Néstor Clausen jugador de Independiente.
En 1982, para el mundial de España, sumo algunos jugadores, en pos de renovar el plantel. Pero no lo suficiente, ya que la mayoría de los actuaron en el 78 permanecían, aunque contaba con juveniles como Barbas, Ramón Díaz y Diego Maradona.
Todo resultaría un fracaso y la triste despedida de España, culminando un ciclo que había llegado a la cúspide con una caída vertiginosa, que dio por el suelo las aspiraciones de nuestro fútbol.
Igualmente para la gente del interior fue un proceso exitoso, ya que mientras se inició el mismo luego del mundial 74, futbolistas del interior fueron observados y considerados, por lo que por verdaderamente fue una selección Argentina genuina.
Sin dudas el “flaco” Menotti dejó su impronta, su filosofía, su pasión, su gusto, su paladar negro por la técnica y los buenos jugadores, que compartieron el estilo de jugar “la nuestra” (dicho argentino que demuestra el sentimiento por este juego).
Desde entonces se formó un partido una bandería futbolística, con el nacimiento del partido “Menottista”, el que aún promueve polémicas de café, discusiones tribuneras y hasta rivalidades absurdas como la se genero con la llegada de Bilardo en un siguiente proceso.
Pero Menotti, representa la rebeldía por defender los orígenes del fútbol del Río de la Plata, el sentir del fútbol argentino, la clase noble nacida en los potreros de cada rincón del país .
Un cigarrillo en la boca, una melena castaña con algunas canas, una calma reflexiva, una verba y un pensamiento que hablaba de su amor al fútbol. Un 5 de Noviembre nacía un gran técnico, el último romántico de este maraviloso juego. Por eso, ¡feliz cumpleaños maestro!