11 de mayo ¡Oh juremos con gloria morir!
Perdonen señores si nosotros somos gente de futbol, pero la verdad que no hay distingos en este día festivo.
Sin embargo, me encanta revivir por ejemplo, cuando el himno es cantado por el equipo de rugby de “Los pumas”. ¿Qué ironía no?... ya que el rugby nació en Inglaterra al igual que el fútbol, un país al que no le tenemos simpatía, sobre todo cuando recordamos a esa absurda guerra de Malvinas en las que nuestros héroes dejaron la vida por la patria.
Pero así me gustaría que los equipos de fútbol- como lo hacen Los Pumas- canten nuestro epinicio con esa bizarría que nos toca el corazón y nos parte el alma. Pero los quiero escuchar bien fuerte, no solamente en una cancha, sino en las escuelas y en todas partes en donde se entone las estrofas del himno nacional argentino.
Argentina y aquí en mi querida provincia de Jujuy, morimos en cada momento y volvemos a nacer cada día.
La corrupción no puede con nosotros, ni los flagelos y los “vende-patrias” que en este crisol de razas nos tiran al bombo por estos tiempos.
Ya sé que no es lo mismo y que hay cosas más importantes que un partido de fútbol, pero no puedo con mi genio, ya que vi a muchos con gloria morir, haciendo eternos los laureles que supimos conseguir.
Como lo hizo Pasarella levantando la primera copa del mundo del 78 con Daniel Valencia un jujeño que se dio el gusto que no tuvo ni el “burro” Ortega o Diego Armando Maradona en México en 1986.
En Jujuy los muchachos de Talleres del 64 dejaron bien plantados los prestigios del futbol jujeño, así como Gimnasia en los 70, Zapla en la misma década, Atlético Ledesma…
El fútbol y la vida nos hicieron cantar bien fuerte, por eso es que me emociono recordando a esas hinchadas que hacían tiritar las canchas del norte.
Disculpen amigos si mezclo los tantos, pero el Himno Nacional Argentino es sagrado como la misma biblia que me acompaña en cada noche que paso. Y el fútbol también tiene algo de teologal, por lo que enfatizo en cada renglón simplemente lo que siento.
Por eso les pido, cuando nos despertemos dándole gracias a Dios, salgamos a trabajar o a poner lo que hay que poner en un campo de juego, cantemos el himno con gran fervor.
Tenemos un país maravilloso a pesar de los sátrapas que nos gobernaron. Y en cuanto al futbol seguimos derrochando talento por toda la orbe, como en Jujuy en donde tenemos el cielo azul como la camiseta de Talleres, la celeste de Gimnasia y el blanco níveo de Altos Hornos Zapla.
Por siempre, ¡Oh juremos con gloria morir!