El entierro, según informó la agencia oficial marroquí MAP, se produjo en el cementerio de Zaouia, de la aldea de Daroutane, próxima a Ighran, donde vivía el niño con su familia. Al funeral asistieron sus padres y decenas de habitantes de la zona y de comunidades vecinas.
Las exequias se desarrollaron durante la plegaria musulmana del mediodía. Un imán pronunció una breve plegaria, antes de la inhumación de los restos del pequeño.
El testimonio de un poblador de la zona: “Rayan estará en nuestros corazones por siempre”
”Nunca pensamos que íbamos a vivir momentos tan difíciles. Rayan estará en nuestros corazones por siempre”, dijo a la AFP Mounir Murid, un habitante del pueblo que se acercó al funeral.
Y añadió: ”Es como si Rayan hubiera sacado a la luz la situación de nuestra región. Aquí nunca hemos visto a los medios de comunicación ni a los políticos. No tenemos red, ni carreteras, ni hospitales, ni educación”.
FUENTE: TN