FNE | FNE

Dulas comunitarias de Jujuy, hacia un parto humanizado

El término "parto respetado" o "parto humanizado" hace referencia a una modalidad de atención del parto caracterizada por el respeto a los derechos de los padres y los niños y niñas en el momento del nacimiento.

Entre el lunes 19 y el domingo 25, se conmemora la Semana Mundial por un parto Respetado o Humanizado. En ese marco, ayer lunes un grupo de mujeres se reunión en el Centro Cultural Tizón, para debatir acerca del tema.

La iniciativa Hospital Amigo de la Madre y el Niño, se basa en dar prioridad a las necesidades de la madre y su recién nacido. Para poder ser declarado Amigo de la Madre y el Niño, el hospital o la maternidad debe poner en práctica todos y cada uno de los diez pasos hacia una feliz lactancia natural, elaborados por UNICEF y la OMS.

La Argentina es uno de los países que adhiere a esta iniciativa y por eso las maternidades y los hospitales que cumplen con cada uno de los pasos son reconocidos con una denominación certificada que los acredita como "Hospital Amigo de la Madre y el Niño".

Hay muchas instituciones en la República Argentina que lograron recibir ese galardón; ese premio se logró luego de muchos años de trabajo sistemático no solo con el recurso humano de la institución, sino con la comunidad en su conjunto y fundamentalmente con la decisión política de alcanzar el objetivo,

En Jujuy, un grupo de mujeres que se denominan Doulas Comunitarias comenzaron a trabajar en la necesidad de humanizar el parto.

Las doulas son nueva categoría de mujeres que acompañan a mujeres durante el parto: se llaman doulas y no son médicas ni tampoco parteras, son simplemente auxiliares del parto. La palabra doula significa “la que sirve” y su función es contener y alentar a la parturienta. “La doula puede ayudar mucho en el acompañamiento durante el parto. A veces, aunque esté el esposo, él tiene sus propios miedos y necesidades y, en cambio, la doula está entrenada en apoyar a la mujer. Si la mamá dice ‘no puedo’, la doula dice ‘sí puedes, te conozco bien’.

Son mujeres que ofrecen a las parturientas una atención focalizada con palabras cariñosas, intentando que el cuarto de parto no sea agresivo. Su trabajo puede mejorar mucho los trabajos de parto. Ellas ayudan en una realidad de tanta tecnocracia en los hospitales donde las pacientes son tratadas como si fueran objetos y no personas que tienen el derecho a decidir que se va a hacer sobre su vientre. Las doulas son las nuevas figuras del nacimiento y son la tecnología –humana– más importante de todos los avances que surgieron en el siglo XX.

“Michel Odent dice que para cambiar el mundo hay que cambiar la forma de nacer, ya que al nacer queda una impronta en la mente humana que predispone al resto de la vida. Todo empieza al nacer; la violencia con que nacemos, los bebes son sacados de su mama en lugar de esperar que el proceso fisiológico ocurra, distintas intervenciones que se hacen por protocolo y sin el consentimiento de la mama. Tenemos muchas leyes que nos avalan como la ley de parto humanizado o la ley de violencia contra la mujer, en ese camino estamos las doulas de Jujuy, dijo a Jujuy al Momento, Inés Chapur, una de las mujeres que lleva esta iniciativa adelante.

La mujer explicó a nuestro medio: “Lo que se opta muchas veces es tener el parto en la casa, que es totalmente saludable, es totalmente seguro, pero por otra parte se escucha que no es seguro o que las mujeres que tienen su parto en la casa son hippies o son locas. Tenemos una campaña en contra de todo lo que es natural, y nosotros estamos a favor de la naturaleza humana, que es sabia. El cuerpo humano no necesita que le enseñen a parir, lo sabe por su propia naturaleza”.

“Esperamos que todas las instituciones sanitarias de la provincia adhieran a esta iniciativa, pero desgraciadamente cuando no hay camas en las clínicas o en los hospitales, es más fácil adelantar el parto o hacer una cesárea, los médicos no quieren esperar el proceso natural del parto”, dijo Chapur.

Chapur manifestó que “Jujuy desgraciadamente no tiene ninguna institución que haya recibido el titulo de Hospital  Amigo de la Madre y el Niño, pero alguna vez lo tenemos que lograr. Nosotros tenemos un montón de ideas que queremos llevar adelante y estamos trabajando en ese sentido. La idea es hablar y ver qué se puede hacer; primero queremos que a las mujeres se les dé el tiempo que necesitan para parir, que tengan el respeto que se merecen, que no saquen a los bebes del lado de las madres simplemente por un tema de protocolo. Tenemos una ley de parto respetado hace diez años y nunca fue reglamentada.