Déficit crónico, el dato principal de la rendición de cuentas
Morales voló desde Buenos Aires a Jujuy, luego de mantener un nuevo encuentro con el presidente Mauricio Macri y funcionarios del área de producción por el Ingenio La Esperanza.
El gobernador no quiso dejar pasar la oportunidad de presentar en persona un trámite administrativo esencial para la transparencia en el manejo de los fondos públicos, que su antecesor Eduardo Fellner se caracterizó por omitir: la Cuenta de Inversión, una herramienta contable que muestra el estado financiero de las arcas provinciales.
La gestión actual presentó el estudio correspondiente al año 2016, el primero que gobernó íntegramente, y también al ejercicio 2015, en el que sólo estuvo 20 días al frente de la administración pero que la gestión anterior dejó inconclusa.
Al margen de las especificaciones técnicas que fueron explicadas en forma escueta, el hecho político sobresale en esta jugada del oficialismo.
“Debemos acostumbrarnos a que nos controlen”, definió Morales.
En relación a la lectura que deja el informe financiero, el mandatario explicó que el dato sobresaliente tiene que ver con el déficit crónico que arrastra la provinciañ.
Los recursos con los que cuenta hacienda, conformados por la coparticipación que envía el estado nacional y lo que genera la economía local no son suficientes para hacer frente a los gastos corrientes.
Los salarios de los 85 mil agentes públicos y los recursos necesarios para el funcionamiento de los ministerios y las áreas del estado demandan una cantidad de dinero superior a la que el gobierno percibe.
Este desfasaje se cubre con deuda.
El gobierno reconoció que en 2016 el gobierno provincial se endeudó, como estaba previsto, para financiar el déficit.
El desafío, y una exigencia por parte del Estado Nacional, es adoptar medidas paulatinas para alcanzar el equilibrio fiscal en el mediano plazo.
El gobierno asegura que incrementó la recaudación en un 55%. No obstante, sigue siendo poco significativa en el total de necesidad de financiamiento.
La renegociación de la deuda pública es otra de las estrategias que tiene la gestión provincial para manejar este esquema deficitario.