Paliza inesperada
El gobierno sabía que perdía la elección primaria en los días previos al sorprendente domingo 11 de agosto.
Pero ni el más osado analista, ni en el oficialismo ni en la oposición, se animó a vaticinar que la dupla conformada por Alberto Fernández y Cristina Fernández de Kirchner alcanzaría todo lo necesario para llevarse un cómodo triunfo en primera vuelta en las elecciones generales que se celebrarán el 27 de octubre.
El discurso del presidente Mauricio Macri pasadas las 22 horas y después de una larga espera por datos oficiales, no pudo disimular el profunda decepción.
El oficialismo se pasó la tarde entera repitiendo que en la elección primaria no se define nada, que la gente normalmente concurre en mayor cantidad en las generales “porque son las que valen”, que a partir de ahora redoblarán esfuerzos para una remontada que hoy muy pocos sueñan.
El gobierno habla de “responsabilidad” para el tramo que queda y no son pocos los que temen por la gobernabilidad.
En el búnker del Frente de Todos, la euforia se extendió toda la noche y llegó a su punto máximo a las 23:44 cuando Alberto Fernández irrumpió en el escenario y gritó: “¡Gracias Argentina!”.
En Jujuy, pese a que insistentes boca de urna hablaban al mediodía de una victoria ajustada para Cambiemos, el primer resultado publicado por la empresa que realizó el escrutinio provisorio – muy cuestionada – desnudó el evidente “error”: la derrota fue peor que a nivel nacional.
La categoría diputados lo refleja. Si el peronismo se une, les ganará con comodidad a los candidatos elegidos pura y exclusivamente por el gobernador Gerardo Morales.
Si ambos llegan a un acuerdo, no tendrían problemas en superar a los ministros Jorge Rizzotti y Natalia Sarapura, los bendecidos de Morales.
Así, el escenario para el gobierno, tanto en la provincia como en el país, es claramente negro. A menos que se produzca un evento extraordinario que les permita remontar y soñar con más del 50% como afirma Elisa Carrió, el 10 de diciembre deberán abandonar el gobierno para cederle el poder nuevamente al peronismo.