Es discapacitado, su fuente de ingreso es su puesto: "la feria me devolvió la dignidad"
Las ferias permiten a emprendedores encontrar un lugar donde ofrecer sus productos y generar un ingreso diario para sus familias.
- Las personas que tienen sus puestos en la calle pagan un canon municipal semanal y la principal preocupación es ser removidos de las ferias.
- Solicitan se los dejen trabajar para poder vivir dignamente.
En un recorrido por la feria conocemos a don Carlos Vilte, un hombre mayor con muchos deseos de trabajar y ganarse la vida como él mismo dice “dignamente”. Vilte, es una persona con discapacidad física que encontró en este puesto un espacio para desarrollar el emprendimiento que hoy le permite vivir.
Vilte se refirió a los problemas económicos actuales y la necesidad de seguir trabajando, la preocupación de quedarse sin ese espacio está siempre latente. Este hombre adulto y con una limitación física, trabaja diariamente desde muy temprano con la esperanza de que nada le falte, aseguró pagar un canon que considera accesible para poder estar es su puesto: 2000 pesos por semana.
Vilte relató que el dinero que genera a diario es para cubrir gastos básicos de él y de su familia, se refirió al trabajo como una acción que lo dignifica y lo hace sentir útil, mencionó que la feria es necesaria y que los que quieren que se la cierre no conocen las necesidades que la gente atraviesa y emitió un mensaje para las autoridades.