El bolsillo no aguanta: se disparó la mora y más de un 11% de las familias ya no puede pagar sus deudas
Un alarmante informe del Banco Central desnudó el impacto de la crisis en los hogares. Mientras que las empresas logran capear el temporal, la falta de financiamiento en pesos y la recesión empujan a los ciudadanos al default privado.
La crisis económica golpea de lleno en las economías hogareñas y las alarmas comenzaron a encenderse en el sistema financiero. De acuerdo al último informe oficial emitido por el Banco Central de la República Argentina (BCRA), la capacidad de pago de los ciudadanos sufrió un durísimo revés, registrando un preocupante incremento en el coeficiente de mora de los hogares.
Los datos duros revelan que el 11,5% de las familias estaba en mora al cierre del primer trimestre del año. Traducido al día a día, esto significa que más de una de cada diez familias argentinas ya no puede afrontar sus compromisos financieros regulados, acumulando deudas y atrasos en tarjetas de crédito, préstamos personales o créditos prendarios debido a la licuación de los ingresos.
En una realidad completamente paralela, el sector corporativo muestra un escenario muy diferente. La irregularidad en las empresas alcanzó apenas el 3,1%, evidenciando que las estructuras comerciales e industriales cuentan con mejores herramientas de refinanciación o espalda financiera para sostenerse en medio del vendaval recesivo. Al consolidar ambos segmentos, el ratio de irregularidad del crédito general trepó al 7%.
Caída del consumo y huida del peso
El informe del BCRA también expone la drástica parálisis en el mercado de la moneda local. El saldo de financiamiento al sector privado en pesos sufrió una contracción del 0,5% real, lo que demuestra las nulas intenciones de las familias de endeudarse a tasas elevadas y las restricciones de los bancos para otorgar nuevos plásticos.
Por el contrario, los movimientos en moneda extranjera mostraron un salto exponencial: el crédito en dólares trepó un fuerte 7,7% mensual. En cuanto al ahorro, el panorama es similar, ya que los depósitos en pesos se redujeron un 1,4% real, una caída explicada fundamentalmente por el derrumbe de los saldos en las cuentas a la vista, ya que la gente retira el dinero para cubrir los gastos corrientes de la canasta básica.
Bancos blindados ante el default privado
A pesar del notable incremento de la morosidad familiar, desde el organismo nacional llevaron tranquilidad respecto a la salud del sistema bancario, asegurando que las entidades locales se encuentran en una posición patrimonial sólida.
Para evitar un efecto dominó o una crisis sistémica, los bancos incrementaron sus "colchones" de contingencia, logrando elevados niveles de cobertura con previsiones que representan el 90,1% de la cartera en situación irregular. Asimismo, los indicadores de solvencia se mantienen firmes, con un capital integrado que supera en un 277% las exigencias normativas, garantizando un blindaje total del sistema a costa, claro está, de un enfriamiento absoluto del consumo en la calle.