Segundo embarazo ¿estás lista?
Cada pareja y cada mujer tienen su propio estilo en lo que se refiere a la planificación familiar; hay quienes trazan un plan específico en el que definen cuántos hijos quieren y con cuánto tiempo de diferencia entre uno y otro. También están los que prefieren decidir sobre la marcha, guiándose por corazonadas o por cómo se desarrolla su vida. Cualquiera que sea el caso, cuando llega el momento de pensar en un segundo hijo es importante considerar los siguientes factores que repercuten en una mujer tanto a nivel físico como emocional.
Tu cuerpo
Ya sea que hayas tenido a tu primer bebé hace un año o hace cinco, pregúntate
en qué estado se encuentra tu cuerpo. Este es uno de los puntos más importantes
a considerar, ya que si tu cuerpo no está en buena forma debes comenzar a
prepararlo para que puedas vivir un embarazo seguro y sin contratiempos,
complicaciones o incomodidades de más.
• Estrés
Actualmente las mujeres vivimos con un nivel de estrés muy alto que nos afecta
no sólo con cansancio y hartazgo, sino que también puede provocarnos
enfermedades como gastritis, colitis o reflujo, las cuales corren el riesgo de
agravarse durante el embarazo. Considera qué tan agobiada te sientes en este
momento y trata de identificar los factores que provocan el estrés. Es mejor
intentar darles una solución antes del embarazo que evadirlos y lidiar con
ellos una vez embarazada.
• Nutrición
Aunque nuestros cuerpos estén diseñados para tener bebés sin problemas, el
estilo de vida contemporáneo hace difícil que nos mantengamos en el camino de
la salud. Los alimentos que comemos no siempre son los que contienen los
nutrientes que necesitamos y esto provoca falta de energía y descompensaciones
que han hecho que cada vez más mujeres se sientan agotadas. Por esta razón, es
importante considerar si tu estado nutricional es bueno. Recuerda que un
segundo hijo representa una carga física importante sobre una mujer, así que si
no te sientes con la suficiente fortaleza y energía esto puede comenzar a
causar estragos a nivel psicológico, haciéndote sentir triste y frustrada, por
lo que es importante considerar este punto.
• Salud
Cada mujer vive el embarazo de manera distinta, hay quienes se recuperan
rápidamente y tienen pocos rastros de su embarazo; sin embargo, cada cuerpo es
diferente y hay mujeres que a nivel físico pueden tener consecuencias que van
desde estrías hasta desgarres perineales.
Los cambios físicos que conlleva un embarazo, un parto o una cesárea tienen un impacto psicológico en las mujeres y en su autoimagen, por esta razón es importante considerar como te sientes tú con respecto a tu cuerpo antes de pensar en otro embarazo. Hablar con tu pareja sobre estos temas es muy positivo para comenzar a sentirte mejor, así que si este es tu caso, no te sientas presionada para embarazarte en este momento, primero atiéndete para que puedas tener una mejor condición física durante y después del embarazo.
Tu situación de pareja
Este es probablemente uno de los puntos más importantes, pues hay que
reflexionar sobre nuestras motivaciones para tener un segundo hijo y en qué
momento se encuentra la pareja. Si se está pasando por un momento difícil, un
embarazo y un hijo únicamente añadirán estrés a la relación, así que si sientes
que hay algún problema o alejamiento, este es un buen momento para que puedan
hablarlo y solucionarlo. Los problemas de la vida cotidiana a veces pueden
afectar la dinámica de pareja y es común que se recurra a los hijos, que
requieren tanto tiempo y atención, para intentar evadir situaciones incómodas.
El mayor mito es que un hijo arreglará los problemas de una pareja, esa idea
únicamente pone presión en el embarazo ya que las expectativas son enormes, así
que antes de embarazarte considera cuál es el mejor entorno para recibir a tu
nuevo bebé.
Tu plan familiar
Para algunos padres es importante que sus hijos tengan hermanos cercanos en
edad. La idea más frecuente es que entre menos años de diferencia exista entre
ellos mejor será su relación; aunque la calidad de las relaciones fraternales
no se define por la edad, pero sí es frecuente que los hermanos cercanos en
edad mantengan una relación de amistad, ya que pasarán por etapas similares del
desarrollo al mismo tiempo. No obstante, existen distintos tipos de familia y
puede haber casos en los que no sea posible tener un segundo hijo cercano en
edad. Por ejemplo, a causa de separaciones, divorcios e incluso casos en los
que se considera tener al segundo hijo con una pareja distinta a la que se tuvo
el primero. Aquí debemos considerar, en primer instancia, generar una situación
estable para nosotros, nuestra nueva pareja y los hijos que se tengan de
matrimonios o parejas anteriores, ya que si tenemos una situación
extremadamente compleja y efervescente tal vez no sea el mejor momento.
En estos casos es importante reflexionar sobre nuestra situación actual y el plan que queremos para nuestra familia, es decir, cómo nos vemos a futuro.
Tu economía
Una buena planificación familiar implica considerar si los gastos de tener un
nuevo hijo pueden ser cubiertos con nuestros ingresos. Los gastos durante el
embarazo aumentan y, si se pasa por una situación muy austera, el hecho de
sentir que no tenemos dinero para darle un seguimiento adecuado al embarazo
(por ejemplo, consultas, ultrasonidos o suplementos nutricionales) puede
originarnos un gran estrés. Por esta razón, si se planea un segundo embarazo
hay que considerar si con los ingresos con que contamos podemos hacer frente a estos
gastos. Y no únicamente eso, también hay que pensar que todos los gastos que se
tienen actualmente (colegiaturas, gastos médicos, ropa, comida, etc.) subirán
al doble. Asimismo, se tienen que planificar las finanzas para intentar tener
una situación estable que permita disfrutar del embarazo y el bebé con
tranquilidad.
Tu vida laboral
Cada vez más mujeres logran llevar una excelente vida familiar sin sacrificar
su profesión. Las mujeres que no quieren dejar su trabajo, ya sea por razones
de autorealización o por motivos económicos, deben considerar en qué punto de
su carrera se encuentran y cómo se verá afectado su crecimiento laboral si
tiene un hijo en ese momento. Así que considera tus necesidades, objetivos y
recuerda que el hecho de que no renuncies a tu vida laboral no implica que no
estés presente para tus hijos, lo que importa es la calidad y no la cantidad de
tiempo que pases con ellos. Para tus hijos también es importante tener una mamá
realizada y feliz, en lugar de una frustrada y resentida. Si este punto es muy
importante para ti no lo ignores.
No debemos olvidar al primer hijo
Tras considerar tu situación en estos distintos niveles será más fácil decidir
si puedes tener otro bebé. Una vez que tomes esta decisión viene una última
complicación: tu primer hijo. Es decir, encontrar la forma adecuada para
comunicárselo, pues algunos niños pueden reaccionar con celos o enojo.
Lo mejor es escuchar a tu hijo, darle su lugar y resolver sus dudas. Si reacciona de manera negativa o violenta sabrás que le preocupa que el nuevo bebé lo desplace y sus padres se olviden de él. Con cariño reafírmale que cada uno tiene un lugar muy especial en la familia.
Finalmente, debes comprender que aunque tengamos todo planeado y bajo control siempre habrá imprevistos. Pero si te sientes preparada y fuerte para enfrentarlos, llegó el momento de disfrutar de un nuevo hijo.
Fuente: Psic. María Salamanca.