¿Por qué un hijo pega a un padre?
Un estudio publicado en 'Developmental Psychology' analiza la relación entre el narcisismo y la agresividad de hijos a padres. Un ambiente violento en el hogar y la ineficiencia parental favorecen la agresividad en los hijos.
La exposición a la violencia
Vivir en un entorno violento, o donde con cierta asiduidad hay episodios de agresividad, predispone a la violencia, incluída aquella que pueden acometer los hijos contra sus padres. Si esa violencia se dirige del progenitor al hijo o se desarrolla entre los padres, existen más posibilidades de que el hijo pueda heredar el gesto y ser violento en poco tiempo, según este estudio.
Estilo familiar
Hay dos tipos de familia que pueden influir en el posible carácter de los hijos a medida que se conviertan en adolescentes. Uno es aquel que se caracteriza por la permisividad y, otro, aquel en el que falta calor.
"Los progenitores permisivos se asocian a las agresiones de hijos a padres, algunos estudios afirman que cuando los padres son demasiado permisivos y no se ocupan de sus hijos éstos tienden a adoptar el rol de padre. Este cambio de roles puede producir conflictos entre padres e hijos y, en última instancia, agresiones. Por ejemplo, los hijos pueden enfadarse y ponerse agresivos con los padres cuando éstos no cumplen sus funciones para con ellos". Allí donde escasea el apoyo, el afecto y una comunicación positiva también hay posibilidad de que se generen escenarios de agresividad entre hijos y padres.
"Los progenitores perceptivos y cariñosos pueden influir a sus hijos a la hora de adoptar estrategias no violentas para conseguir logros y expresar indignación o enfado. Por el contrario, en hogares fríos donde los integrantes viven distantes puede provocar en los hijos mala adaptación y la imitación de sus estrategias agresivas, así como sus patrones de interacción".
Fuente: elmundo.es

