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Por qué los millennials prefieren vivir con sus padres que en pareja

Vivir en casa de los padres hasta bien entrados los 20 (o los 30) es un fenómeno que, hasta hace poco, sorprendía mucho. De hecho, era tan poco habitual que no ha llamado la atención hasta que no se ha comenzado a indagar más sobre esa generación tan denostada y admirada a partes iguales, los  millennials .

Los sociólogos se percataron de que cada vez más jóvenes americanos entre 18 y 34 años preferían quedarse en el hogar familiar que con sus parejas, especialmente en el caso de los hombres.

Sí, toda una sorpresa en un país en el cual a los 18 años lo habitual es independizarte, bien porque has comenzado la universidad o bien porque has encontrado tu primer trabajo que te permite mantenerte con más o menos dignidad. Una tradición muy habitual también en lugares como el Reino Unido, Escandinavia o el centro de Europa.

Pero las características tan específicas de los millennials les convierten en sujetos perfectos para no dejar el nido jamás: amantes de los viajes, de la buena vida, con trabajos poco estables, incapaces de ahorrar y con muy pocos deseos de poseer y muchos de disfrutar. Ahorrar dinero en alojamiento y comida es, sin duda, la opción perfecta para mantener un tren de vida que la generación anterior no puede ni siquiera concebir. Y su concepto de 'sentar la cabeza' dista mucho del que tenían sus padres. Los millennials prefieren tener un móvil de última generación y vivir en el mismo dormitorio que cuando eran adolescentes. Sí, las prioridades han cambiado.

Un estudio reciente arroja un dato aún más sorprendentes sobre esta generación. Y es que, entre los pocos millennials que se atreven a comprarse su propia casa, no lo hacen para vivir en pareja o tener sus propios hijos sino por sus mascotas. Es decir, que el deseo de tener tu propio perro te puede empujar a abandonar el hogar de tus padres mucho más que tener tu propia descendencia.

"Los millennials prefieren tener un móvil de última generación y vivir en el mismo dormitorio que cuando eran adolescentes"

Según esta encuesta, realizada a jóvenes entre 18 y 36 años por un grupo experto hipotecario en Estados Unidos, el 33% de los millennials que han comprado una vivienda lo han hecho por su animal de compañía, un 25% de ellos porque se habían casado y solo el 19% porque iban a tener un hijo. Si hicieran este mismo estudio en España los datos serían muy distintos ya que la mayoría de los miembros de esta generación creen que están abocados al alquiler. Y, con la curva demográfica cada vez más descendiente, parece quetampoco serían los hijos los que les animasen a dejar el nido paterno.

 

Fuente: glamour.