Familia | familia

Padres preocupados: Cómo mejorar la concentración de los hijos

Muchos chicos sufren de problemas de atención, una preocupación constante de los padres.

Los problemas de atención son cada vez más comunes en los chicos en edad escolar. Los padres deben conocer cómo pueden ayudar a sus hijos para conseguir la atención y dejar de lado las dificultades a las que se enfrentan.

Hay dos cuestiones fundamentales a tener en cuenta: una alimentación buena y saludable y un correcto descanso.

En cuanto a la alimentación y la dieta, los chicos deben estar bien hidratados ya que favorece la concentración y el rendimiento cerebral.

-Los omega-3: Son un grupo de ácidos grasos poliinsaturados. El ácido graso DHA es el que contribuye al mejoramiento de la concentración y la memoria. El DHA ayuda a que se formen las conexiones nerviosas a nivel del tejido cerebral, importantes para el desarrollo cognitivo y el rendimiento académico.

Los omega-3 se pueden encontrar en las nueces, los maníes, el aceite de canola, maíz o soja.

Los chicos deben estar bien hidratados y descansados para evitar los problemas de atención

-Legumbres y cereales: Tienen altos contenidos de hierro que puede vincularse con dificultades para concentrarse.

-Pescado: Aporta proteínas, minerales como el fósforo y grasas omega 3 y omega 6, importantes para el sistema nervioso.

-Frutos secos, quesos y arroz: Proporcionan fósforo, que ayuda a mejorar el aprendizaje y la memoria.

-Frutas: Contienen azúcares, un alimento fundamental del cerebro. La banana tiene vitaminas y minerales como el potasio, imprescindible para una correcta transmisión nerviosa.

Respecto al sueño, la Academia de la Medicina del Sueño de Estados Unidos sostiene que los niños entre 3 y 5 años deben dormir de 10 a 13 horas al día incluyendo siestas; los chicos de 6 a 12 tienen que dormir de 9 a 12 horas diarias; y los adolescentes de 13 a 18 años necesitan dormir entre 8 y 10 horas por día.

La práctica de Mindfulness puede ser otra alternativa para mejorar la atención de los chicos.

Hace referencia a prestar atención a la experiencia del momento presente, los sentimientos, las emociones con interés, curiosidad y aceptación, de manera consciente.

Gracias a esta actividad se logra atención auditiva, visual, táctil y atención al entorno.

Fuente: Familia.