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Cuando nuestros hijos hacen daño

Reconocer las posibles fases será muy útil tanto para padres de familia como para profesores.

Cuando entrevistas a niños o jóvenes que acosan podrás percibir diversos niveles o etapas de responsabilidad sobre sus actos. Esta progresión típicamente se manifiesta de la siguiente manera:
Justificación externa; “Le pegué porque él me empujó”, “alguien me empujó y caí sobre ella”. Cuando los niños empiezan por culpar a otros por sus acciones o a echarle la culpa a situaciones que “no pudieron evitar”. La justificación externa se llama así porque se atribuye la causa de la propia conducta a una persona o situación externa  y por lo tanto, él o ella “no tienen la culpa”. Admiten que pegaron, insultaron o que difundieron un chisme, pero porque “tuvieron que hacerlo”. Los adultos fomentamos esta forma de justificación cuando les preguntamos por qué lo hicieron ya que para ellos es más fácil culpar a otros de su propia conducta porque no consideran necesario cambiar.
Vidal Schmill Herrera, director de Escuela de padres  y especialista en desarrollo humano.