Claves para elegir una buena niñera
Elegir una niñera no debe ser un proceso baladí, ya que se trata de una persona a la que le confías tus hijos y que puede influir en su educación. Te damos las claves para saber cómo seleccionar a la niñera ideal.
Los padres recurren cada vez más a una niñera para hacerse cargo de los pequeños mientras trabajan o salen un fin de semana. Elegir con cabeza es fundamental, porque no siempre le concedemos la importancia que tiene.

Elegir a la persona que va a encargarse de nuestros hijos cuando no estemos requiere que realicemos un proceso de selección de personal en toda regla si queremos que salga bien. Lo primero: se tiene que adecuar a las características y necesidades de la familia. Porque no es lo mismo necesitar una canguro ocasional de fin de semana o para las vacaciones, que encargarse del cuidado diario; ocuparse de un bebé o de dos niños de primaria; estar dos, o cuatro horas al día.

Existen muchas formas de encontrar niñera: preguntando a los conocidos, a otras madres, mediante anuncios, a través de agencias especializadas o por Internet.
Premisa de partida. Hay que ser exigente, como niñera no vale cualquiera. Y es que nos solemos fijar demasiado en que sepa limpiar o planchar, cuando lo deseable es que sea educada y sepa entretener y atender a tus hijos.

¿La niñera ideal? Tiene que ser una persona responsable, empática, cariñosa, que sepa cómo tratar a un niño, que tenga recursos y fundamental, buen humor. La lista de requisitos que debe cumplir una buena niñera puede parecer larga, pero es que les estamos confianza lo más valioso que tenemos, nuestros hijos.

A la hora de seleccionar una niñera lo ideal es poder elegir entre varias candidatas o candidatos –los hombres están igual de bien capacitados para ejercer de cuidadores de nuestros hijos–, previa entrevista de selección, y que presente referencias, ya que la experiencia en este campo es un plus.
Si es fumadora, si tiene carné de conducir, cómo resolvería una situación de emergencia –una caída, por ejemplo– , qué juegos conoce y practicaría con los niños, cómo es de severa, si tiene otros empleos, sus perspectivas de futuro… son preguntas importantes que forman parte del cuestionario que conviene preparar de antemano.
Además de para conocerla, la entrevista también sirve para ver cómo sintoniza y se desenvuelve con los niños, que deben estar presentes.

