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Estafas desde el Penal: procesaron a 4 presos que simulaban ser el titular de la Corte Suprema

La Justicia Federal les dictó prisión preventiva. Usaban la foto del presidente de la Corte Suprema en WhatsApp para pedir falsas fianzas de hasta un millón de pesos a familiares de detenidos.

Estafas desde el Penal: procesaron a 4 presos que simulaban ser el titular de la Corte Suprema
  • Estafa desde el Penal: Cuatro presos de Jujuy simulaban ser el titular de la Corte Suprema para pedir falsas fianzas.
  • Modus operandi: Utilizaban la foto de Horacio Rosatti en WhatsApp para contactar familiares de detenidos y solicitar dinero.
  • Prisión preventiva: El juez Julián Ercolini procesó a los implicados por asociación ilícita, estafa, extorsión y usurpación de autoridad.

El juez federal Julián Ercolini procesó con prisión preventiva a cuatro internos alojados en el Establecimiento Penitenciario N° 7, ubicado en el barrio Alto Comedero de San Salvador de Jujuy, acusados de conformar una organización criminal que operaba desde el interior de sus celdas.

La resolución recayó sobre Cristian Mariano Ariel Acho, Sebastián Ariel López, Walter Rodrigo Vargas y Ramón Atilio Ríos, considerados coautores de asociación ilícita, estafa, extorsión y usurpación de autoridad.

El engranaje delictivo se basaba en la usurpación de la investidura del máximo representante del Poder Judicial de la Nación, Horacio Rosatti, presidente de la Corte Suprema. Los reclusos utilizaban su foto y su cargo en perfiles de WhatsApp para entablar contacto con dependencias policiales, fuerzas de seguridad y unidades penitenciarias, exigiendo información confidencial sobre detenidos y números de contacto de sus allegados con la excusa de realizar relevamientos institucionales.

Falsas fianzas y cuentas fantasma

Una vez obtenidos los datos, la banda se comunicaba con las familias para solicitarles el pago de falsas fianzas o trámites procesales inexistentes por montos de hasta un millón de pesos. Exigían que el dinero fuera transferido a cuentas bancarias presentadas de forma engañosa como oficiales de la Justicia.

Para llevar adelante las maniobras, los acusados ocultaban teléfonos celulares, tarjetas SIM y anotaciones dentro de sus celdas. Durante los allanamientos solicitados en la causa, la Policía Federal Argentina secuestró dispositivos y biblias donde los imputados registraban los alias de pago, números de CBU y nombres de las víctimas.

Escuchas e impunidad dentro del pabellón

Las intervenciones telefónicas incorporadas al expediente expusieron la frialdad con la que planificaban los cobros, al registrarse diálogos donde admitían operar con cuentas fantasma para despojar de dinero a los allegados de los reclusos. La investigación determinó que el grupo delictivo funcionó de manera ininterrumpida desde noviembre de 2024 hasta el 30 de octubre de 2025.

El fallo judicial reveló además que las maniobras no menguaron ni siquiera tras los procedimientos realizados por las fuerzas federales a fines de 2024, cuando se incautó el primer teléfono que dio origen al expediente, demostrando la persistencia de la banda en el presidio jujeño.