Jujuy | ESTADISTICAS

Cada mes, Jujuy registra el doble de conductores ebrios que Tucumán

Pese a tener la mitad de habitantes, en la secretaría de seguridad vial jujeña se labran alrededor de 500 actas de alcoholemia por mes, mientras que la misma oficina en Tucumán registra un promedio de 200. 

A los funcionarios encargados de velar por la seguridad en calles y rutas jujeñas les preocupa el hábito cultural de consumir alcohol ante prácticamente todas las actividades recreativas, y que esta actitud no sea dejada de lado cuando se necesita conducir. 

De acuerdo a las mediciones realizadas por la Secretaría de Seguridad Vial, a cargo del comandante retirado Luis Martín, desde que se puso en marcha el área, todos los índices han disminuido en base al aumento de controles, pero el consumo de alcohol al volante es el único registro que se mantiene inalterable. 

Así, en virtud de los controles mayores en las rutas, de haber incrementado la presencia en puestos camineros y sitios estratégicos de las patrullas celestes que identifican a seguridad vial, según el funcionario, las infracciones por exceso de velocidad o falta de documentación exigible para circular han registrado una baja. 

Sin embargo, las actas mensuales por alcoholemia se muestran constantes. 

Según la misma secretaría, en Jujuy se registra un promedio mensual de conductores alcoholizados que va de 450 a 500, hablando sólo de los que son alcanzados por los controles. 

Ese mismo dato, en la provincia de Tucumán, arroja un promedio de 200 actas por esta infracción labradas al mes. 

Sin embargo, de acuerdo al último censo en Jujuy viven alrededor de 700 mil personas, mientras que en el “Jardín de la República” los habitantes son más de 1.500.000. Es decir, duplica a una población a otra. 

El fenómeno es atribuido a la cultura pero también a años de desidia en los controles del estado.

Sólo el último domingo, un conductor alcoholizado provocó un choque en cadena en la localidad de Pampa Blanca, provocando dos muertes. 

Luego, increíblemente, logró dejar abandonado su vehículo y darse a la fuga a pie.