Llega al cine, "Salvajes", una película de narcotráfico y violencia
Considerado uno de los mayores especialistas en el funcionamiento de los cárteles de droga tras investigar esta temática para su obra "El poder de los perros", Winslow retoma ofrece una vez más su visión sombría sobre el narcotráfico y esboza las causas que provocaron el fracaso de las políticas implementadas por los gobiernos de México y Estados Unidos para combatir su avance.
En la línea de su antecesora, la novela narra en detalle los entresijos del narcotráfico mexicano a partir de dos jóvenes "empresarios" dedicados al cultivo de marihuana que deciden enfrentarse al cártel denominado "La Reina".
"Hablamos sobre ‘la problemática de las drogas de México’ y no es ‘la problemática de las drogas de México’ sino ‘El problema de las drogas de Estados Unidos’ -aseguró Winslow en una entrevista reciente-. Nosotros somos los consumidores, nosotros creamos la demanda por las drogas".
“La experiencia de Estados Unidos comprueba que el “modelo militar” no ha funcionado para resolver la problemática del narcotráfico. El presidente Richard Nixon declaró ‘la guerra a las drogas’ en 1973, y la guerra continúa a la fecha, sin que vislumbremos su final" explicó en ese mismo reportaje.
Una violencia despiadada marca el pulso de un relato que analiza el fenómeno del narcotráfico desde el cultivo hasta la comercialización, pero cuyo trasfondo es justamente la intención del escritor de ilustrar el carácter consustancial de la violencia en los individuos y las sociedades.
En sus historias sobre el narcotráfico, Winslow contrapone dos mundos paralelos: uno menos impiadoso en el que interactúan los gobiernos, los ejércitos, las multinacionales y los bancos, y otro decididamente impiadoso por el que despliegan su poder impune los escuadrones de la muerte, las pandillas, los dictadores y cárteles de droga.
En el caso de "Salvajes", el escritor se vale del trasfondo del narcotráfico para construir una novela que no basa su potencia narrativa en el correlato posible con la realidad, ya que presenta una estructura espiralada narrada con solvencia estilística y ritmo trepidante.
El libro -recién editado en la Argentina por el sello Planeta- tendrá a partir del jueves su correlato visual en el film homónimo del realizador Oliver Stone, que reservó los roles más pérfidos para un casting encabezado por Salma Hayek, Benicio del Toro y John Travolta.
La película está centrada en Ben y Chon, dos chicos que producen la mejor marihuana en California, codiciada por el cártel de Baja California (México) que para obtenerla decide secuestrar a la amante de los dos, Ophelia.
Winslow, junto con su socio Shane Salerno (escritor de "Armageddon", "Shaft" y la serie televisiva "Hawai Cinco Cero"), escribió el primer tratamiento del guión cinematográfico de "Salvajes" y ambos decidieron ofrecerlo al realizador de "Pelotón" y "Asesinos por naturaleza".
Antes de convertirse en novelista, Winslow fue actor, director de cine, guía de safari y hasta investigador privado de repartidor de alimentos. Con su primera novela, "A cool breeze on the underground", fue nominado al Premio Edgar Allan Poe de novela de crimen y misterio.
Su siguiente novela, "Muerte y vida de Bobby Z", fue llevada al cine en 2007 dirigida por John Herzfeld y protagonizada por Paul Walter, Laurence Fishburne y Olivia Wilde, en tanto que por otro de sus libros, "El invierno de Frankie Machine" vendió los derechos cinematográficos a Robert De Niro.
Hace unos meses, el escritor publicó en Estados Unidos "Los reyes de lo cool", precuela de "Salvajes" que recupera los personajes de aquella novela para reconstruir su pasado y transporta al lector a una California casi mítica en la que de a poco se el tráfico de drogas está aún en estado germinal y aún son precarias las conexiones con los cárteles de la droga mexicanos.
Y si James Ellroy se postuló como el gran cronista de Los Ángeles de las décadas del 40 y 50, Winslow se encamina a convertirse en su equivalente para la actual centuria, dominada por las guerras de los narcos y personajes que se expresan a través de la violencia y el sarcasmo.
Fuente: Télam