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Falleció Eduardo Madeo, “la voz celestial” de Los Fronterizos

El reconocido folklorista falleció el pasado jueves a los 81 años en Salta. Desde hacía algunos años se encontraba enfermo.

Uno a uno los hacedores de la “década de oro” del folklore nacional, van diciendo adiós. Eduardo Madeo, maravillosa voz del canto nacional, nos dejó este jueves cansado de andar.

No murió en aquel Totoralejos al que le dedicó una canción, sino que fue en su Salta querida, esa que lo vio por sus calles de niño. La misma Salta que fue cuna para el surgimiento de uno de los grupos más grandes del folklore argentino (para muchos “el más…) La Salta en la que Madeo, Gerardo López, Carlos Barbrán y Juan Carlos Moreno, aunaron sus voces  en 1953 para crear Los Fronterizos, conjunto que recorrió el mundo llevando la identidad musical del país.

Eduardo Casiano Alfonso Madeo nació el 13 de agosto de 1931. Era hijo de  Antonio Juan Madeo y María Alejandra Russo, inmigrantes italianos de la región de Calabria.

Terminada la escuela secundaria y con el título de Bachiller recién obtenido, realizó la conscripción. A su término y con intenciones de ingresar a la Universidad se dirigió a Córdoba. No sabía muy bien qué carrera seguir, pero tenía algo en claro: serían estudios relacionados con las artes. Finalmente se  inclinó por Arquitectura y marchó a la capital cordobesa.

Pero la pasión por la música siempre estuvo en su corazón y el canto pudo más que los dibujos y los cálculos. En Noviembre de 1953 junto con Juan Carlos Moreno, con quien había integrado “Los Coyuyos”, se sumó a Gerardo López y Carlos Barbarán, para participar de un concurso. Había que ponerle un nombre al conjunto y decidieron utilizar el que ya usaban López y Barbarán: “Los Fronterizos”.  

De allí en más la historia es más o menos conocida; comenzaron los festivales, las actuaciones en radio y pronto grabaron el primer disco. Después llegó Ariel Ramírez quien los sumó a su compañía, en la que se destacaban figuras de la época como Cipriano Tarquino, Mauro Núñez, las Hermanas Ramicone y la cantante peruana Ima Sumaj.

Ramírez, con excelente ojo a la hora de descubrir talentos, vio en ellos un gran futuro y en 1957 los llevó en la que fue la primera gira de Los Fronterizos por Europa. Para esa fecha Carlos Barbarán se había retirado y César Isella había ocupado su lugar.  Eran todos muy jóvenes; de hecho Isella cumplió los 18 años cuando estaban en Polonia.

Después llegaron los espectáculos y discos de “Coronación del folklore” y la “Misa Criolla” y a partir de entonces, el mundo les quedó chico.

Europa y América los aplaudieron de pie. La Sala de Conciertos del Casino de Schevenigen (Holanda); el Teatro Rheinalle de Dusseldorf (Alemania); el Hollywood Bowl y el Hotel Beverly Hilton de Los Ángeles; el Opera House, de San Francisco; el Tabernáculo Mormón de Salt Lake City; el Carnegie Hall; el Town Hall Center de Nueva York; el Lisner Auditorium de Washington y el Santa Mónica Civit Auditorium, de Los Ángeles entre otros, fueron algunos de los escenarios que disfrutaron de su música.

El recordado ciclo “Sábados Circulares”, conducido por Pipo Mancera, hizo la primera transmisión vía Satélite para Argentina, cuando Los Fronterizos se presentaron en L’Enfant Theatre, de Washington, en un acontecimiento histórico para la televisión de nuestro país.

Eran tiempos en que Los Fronterizos pisaban un escenario por el que a lo mejor, la noche anterior había pasado Frank Sinatra y a la siguiente lo haría Judy Garland. Con sus trajes de gaucho, se dieron el gusto de compartir espectáculos con Charles Aznavour y Catherine Valente. Allí estaba presente Eduardo Madeo con su voz única e inigualable.

El músico salteño grabó discos, cantó en los más diversos escenarios y recorrió el mundo, pero, al igual que el resto de sus compañeros, no perdió nunca su humildad y la simplicidad del hombre pueblerino.

En 1977 se alejó del conjunto para iniciar su carrera solista, que alternó con la función pública en el área de Cultura.

En 1999 se reunió con sus viejos compañeros, en un concierto homenaje, organizado por Cadena 3 de Córdoba. En el Estadio Chateau Carreras, los cuatro viejos amigos, salieron del túnel para el delirio del público, que aplaudió de pie al verlos pisar el césped, como si se tratará de la Selección Argentina jugando la final de un mundial de fútbol. Esa noche, marcando un récord, 35 mil personas vibraron con las viejas canciones, como si se tratara de los momentos de esplendor de los queridos “Fronte”.

Después llegó una serie de recitales por Argentina y España, recordando las épocas de gloria. Eduardo Madeo, Gerardo López y Yayo Quesada, pasearon por última vez el canto fronterizo por los escenarios. Hoy los tres se han vuelto reunir con Carlos Barbarán. Los ángeles están de parabienes.

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